Atentado en Málaga contra el torero El Algabeño en 1934

Coche en el que iba El Algabeño cuando fue tiroteado./SUR
Coche en el que iba El Algabeño cuando fue tiroteado. / SUR
Historia de Málaga

José García Carranza, falangista y terrateniente, salvó la vida tras recibir tres balazos después de un festejo en La Malagueta

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

La muerte que no le echó la zarpa en el ruedo estuvo a punto de llevárselo por delante en un atentado. Después de cortar una oreja en su segundo toro de la tarde en La Malagueta, José García Carranza ‘El Algabeño’ se encontró con que el mayor riesgo para su vida estaba fuera de la plaza. Tres balazos casi pusieron fin a su existencia. El suceso se produjo el 11 de marzo de 1934 cuando el coche en el que iba El Algabeño, falangista, terrateniente y destacado derechista, fue tiroteado por dos individuos en la verja de entrada al Hotel Caleta-Palace. También resultó herido su hermano Pedro Luis, que le acompañaba en el vehículo.

El torero y rejoneador era consciente de que el atentado podía producirse, ya que en los días previos a la celebración del festejo habían aparecido en Málaga pasquines con amenazas de muerte escritos por grupos libertarios. Los anarquistas tenían a El Algabeño en su punto de mira desde que en 1931 estuvo relacionado con el asesinato de cuatro obreros en el parque sevillano de María Luisa. La historia de García Carranza está novelada en ‘Banderas en la niebla’, una obra escrita por Javier Reverte y publicada el año pasado por Plaza & Janés.

Los autores de los disparos, que pertenecían al movimiento libertario, fueron condenados a 14 años de prisión

Hijo de un torero también apodado El Algabeño, José García Carranza nació en La Algaba (Sevilla) en febrero de 1902 y murió en Córdoba en diciembre de 1936 en una batalla de la guerra civil, contienda en la que participó en el bando franquista y en la que fue colaborador de la represión que llevó a cabo en Andalucía el general Gonzalo Queipo de Llano.

El Algabeño tomó la alternativa como torero el 29 de julio de 1923 en Valencia. El padrino fue Rafael Gómez ‘El Gallo’, mientras que de testigo ejerció Juan Silveti, conocido como el Tigre de Guanajuato. Los tres lidiaron ganado de Campos Valera. Tras seis años como matador a pie de reses brava, y a causa de la grave cogida que sufrió en Bayona en septiembre de 1929, se subió a caballo y se hizo rejoneador. En sus tiempos de torero sobresalió por ser un certero estoqueador. El día del atentado, El Algabeño había compartido cartel en La Malagueta con Marcial Lalanda (cortó una oreja) y Luis Gómez Calleja ‘El Estudiante’ (dio una vuelta al ruedo). Los toros no ofrecieron buen juego. En esa corrida El Algabeño actuó como rejoneador.

José García Carranza, vestido de campero.
José García Carranza, vestido de campero. / SUR

Como la policía estaba avisada del riesgo que corría García Carranza, tanto en el trayecto de ida a la plaza como en el de vuelta al hotel, agentes del orden armados escoltaron el vehículo en el que iba el torero en el asiento trasero, junto a su hermano Pedro Luis, un mozo de la cuadrilla y el conductor.

Dos atacantes vestidos de negro

El recorrido de regreso al Caleta-Palace se completó sin incidentes. Sin embargo, al cruzar el vehículo la puerta enrejada de acceso al establecimiento hotelero, dos hombres vestidos de negro y con la cara tiznada de ese color, saltaron desde un árbol hasta el pescante del coche y, armados cada uno con un pistola, abrieron fuego. A continuación, salieron corriendo y se dieron a la fuga en un automóvil que habían robado previamente en El Camino Nuevo y que abandonaron en la localidad de Campillos.

Como cuenta Javier Reverte en ‘Banderas en la niebla’, el atentado se perpetró de forma tan rápida y sorpresiva que a El Algabeño no le dio tiempo a coger su revólver para defenderse. El torero recibió dos balazos en cada hombro y un tercero entre las costillas del lado izquierdo. Su hermano fue herido en los riñones. Ambos fueron operados de urgencia y lograron salvar la vida. En las semanas que siguieron al atentado, García Carranza tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en tres ocasiones más. Tras permanecer una temporada convaleciente, se recuperó, siguió ligado al mundo del toro y del caballo y se involucró cada vez más como un activo miembro de Falange Española en Sevilla.

Los autores del atentado contra El Algabeño y su hermano fueron detenidos. Pertenecían a movimientos libertarios. Después del juicio que se celebró contra ellos, se les impuso una condena de 14 años de prisión.

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