El Astoria, en punto muerto un año después de que Banderas renunciara a su proyecto

Aspecto que presenta actualmente la manzana clausurada de los cines Astoria y Victoria, en la plaza de la Merced. /Ñito Salas
Aspecto que presenta actualmente la manzana clausurada de los cines Astoria y Victoria, en la plaza de la Merced. / Ñito Salas

El auditorio soterrado bajo plantas de bares y uso cultural planteado por empresarios cordobeses en enero sigue a la espera de trámites municipales

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Mañana se cumplirá un año de una noticia inesperada para los malagueños. Su paisano vivo más universal, el actor Antonio Banderas, se alzaba con el primer premio del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento para dar uso a la manzana de los antiguos cines Astoria y Victoria. El fallo del jurado coincidía con la presencia en Málaga de Banderas para su anual participación en la Semana Santa. Su idea, de la mano de los estudios de arquitectura de José Seguí y Mendoza Partida, y de la empresa Starlite, venía a ofrecer un atractivo destino de uso cultural y hostelero para una parcela por la que el Consistorio pagó 21 millones de euros hace siete años sin tener un proyecto concreto para ella. El 24 de abril, el actor y su equipo mantenían una reunión con el alcalde, Francisco de la Torre, y los responsables de Urbanismo para trazar la hoja de ruta que hiciera posible la materialización de su idea de teatro combinado con negocios de gastronomía. Veinte días después, Banderas renunciaba a desarrollarla por las críticas que había recibido.

Un año después de aquel episodio, el futuro de la manzana del Astoria sigue sin estar claro. Tras la renuncia de Banderas, volvió a escena la iniciativa de los empresarios cordobeses que hace cinco años ya propusieron levantar en este espacio de la plaza de la Merced un mercado gastronómico con usos culturales. Obtuvieron uno de los accésit del jurado y la tercera posición de la votación por Internet con un proyecto basado en la construcción de un auditorio soterrado de 1.198 localidades, sobre el que se levantarían varias plantas con negocios de hostelería gourmet y salas para la Fundación Picasso.

Concurso público

El pasado mes de enero, estos empresarios presentaron formalmente ante el Ayuntamiento la solicitud para desarrollar en el Astoria un proyecto que han bautizado como 'Málaga All Space'. Este paso da pie al equipo de gobierno municipal para poner en marcha la maquinaria burocrática necesaria para sacar esa iniciativa a concurso público, de forma que su desarrollo pueda ser materializado por los empresarios de Córdoba o cualquier otro privado que opte a este procedimiento de concurrencia competitiva. Sin embargo, este engranaje no se ha puesto todavía en marcha.

La iniciativa está condicionada por la incertidumbre de las excavaciones pendientes

El concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, recordó que, para poder activar el concurso, el proyecto Málaga All Space tiene que ser declarado oficialmente de interés general para la ciudad. Para ello, desde Urbanismo se ha requerido a sus promotores una serie de documentación que todavía no han terminado de aportar. Una vez que la completen, será analizada por los técnicos municipales para evaluar si, en efecto, la actuación reviste el carácter de singularidad y valor añadido para Málaga que justifique la fórmula del concurso público para ceder la parcela durante un determinado periodo de años y a cambio de un canon.

No obstante, la materialización de la iniciativa está condicionada por la incertidumbre que genera el que, para poder ejecutar en los términos planteados por sus promotores, con diseño de los arquitectos Alberto García Marín y Juan Manuel Sánchez La Chica, requiere despejar la incógnita sobre qué existe en el subsuelo, donde no han finalizado las excavaciones arqueológicas necesarias para tener la certeza de que puede ejecutarse el auditorio subterráneo que proponen a unos diez metros de profundidad.

Una vez que se solvente esta duda, el proyecto tendrá que recabar una modificación del planeamiento urbanístico del Centro, ya que rebasa la huella que ocupa el edificio de los clausurados cines. El procedimiento para modificar el Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Centro y ajustarlo a la propuesta de Málaga All Space tendrá que ser tramitado por la Gerencia de Urbanismo hasta su aprobación definitiva por el pleno del Ayuntamiento. No obstante, requiere informes vinculantes de la Junta de Andalucía y de los técnicos del propio Consistorio que serán claves para que pueda prosperar esta idea, que inicialmente vulnera la obligación de habilitar plazas de aparcamiento para los usos comerciales o lucrativos en edificios de nueva construcción no ubicados en zonas peatonales. El Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) obliga a habilitar al menos una plaza por cada 10 localidades en el caso de teatros de más de 500 butacas, por lo que –sin tener en cuenta las reservas precisas para la superficie comercial-hostelera– serían más de 119 los estacionamientos con los que al menos debería contar una construcción de estas dimensiones. El PGOU exime de tener que realizar aparcamientos en el caso de que haya que preservar restos arqueológicos, que en este caso afectarían al auditorio proyectado.

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