Asociaciones de mujeres exigen regular las despedidas de soltero y prohibir el esposado en Málaga

Esposados. Varias asociaciones piden prohibir el encadenamiento de personas./Sur
Esposados. Varias asociaciones piden prohibir el encadenamiento de personas. / Sur

Ayuntamientos como Málaga, Torremolinos o Benalmádena recogen el guante y anuncian que estudiarán la forma de controlar estas celebraciones

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

No están dispuestas a seguir tolerando la exhibición de mensajes y actitudes sexistas en plena vía pública. Decenas de asociaciones de mujeres reclamaron ayer a los ayuntamientos de los municipios turísticos malagueños que se «pongan las pilas» para plantar cara a los excesos que cada fin de semana tienen lugar en las despedidas de soltero, como ya han hecho otras ciudades españolas. Plataformas como Violencia Cero y federaciones como Ágora o Mistral, que suman cerca de medio centenar de asociaciones en la provincia, rechazan las prácticas habituales en estas celebraciones por «perpetuar los estereotipos y los roles de género» y condenan «por vejatoria y humillante» la moda consistente en la contratación de personas de baja estatura, que por lo general padecen enanismo o acondroplasia, para que permanezcan esposados a los novios.

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También el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) anunció que recomendará a los consistorios de las localidades donde se celebren despedidas con asiduidad que regulen estas celebraciones para evitar «actitudes de desprestigio que dificultan el camino hacia la igualdad de género». La coordinadora del IAM en Málaga, Mari Carmen Moreno, solicita a las corporaciones que alcancen «consenso político» en colaboración con las asociaciones de mujeres para «establecer normas que prohíban comportamientos y vestimentas sexistas» en las despedidas.

Una mujer pasea con un pene hinchable en Marbella
Una mujer pasea con un pene hinchable en Marbella / Sur

La portavoz de la Plataforma Violencia Cero, Meli Garza, critica que en las despedidas de soltera «todo gire en torno a lo fálico, lo masculino» y afirma que la imitación de comportamientos sexistas por parte de las mujeres «no es una práctica liberadora, sino que ahonda en el machismo». Garza invita a reflexionar sobre la actual concepción de la pareja «en términos limitadores en lugar de construir relaciones afectivas y sexuales basadas en la igualdad y la dignidad».

La presidenta de la Federación de Mujeres Mistral, Alicia Martín, pide que los esposados queden expresamente prohibidos en las regulaciones: «Se trata de violencia de género, aunque sea un acto consentido». Tampoco su homóloga en la Federación Ágora, Pepi Sierra, se explica «dónde está la diversión en llevar encadenado a alguien por la calle, salvo que se encuentre satisfacción personal en tratar a las mujeres como objetos». Sierra solicita la participación de los hombres en las ordenanzas reguladoras de las despedidas de soltero: «Cuando hablamos de feminismo hay quien cree que queremos anular a los hombres. Para nada. Queremos que participen y que colaboren para conseguir una igualdad real».

Algunos ayuntamientos ya han recogido el guante lanzado por las asociaciones de mujeres. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, aseguró ayer que «estudiaría» el asunto. Su directora de Derechos Sociales, Ruth Sarabia, dio un paso más y afirmó que trasladará al Consejo Sectorial de la Mujer, donde están representados la Junta de Andalucía, la Universidad de Málaga, la Diputación y todos los grupos políticos de la corporación municipal, la posibilidad de crear una mesa de trabajo para regular las despedidas mediante la modificación de la ordenanza de convivencia ciudadana. «No me gusta la deriva que están tomando estas celebraciones», reconoce.

Las posiciones están más encontradas en el resto de la provincia. Mientras algunos municipios como Mijas y Fuengirola no consideran que estas celebraciones supongan «un problema», otros como Torremolinos, Benalmádena o Vélez-Málaga buscarán la forma de regular las despedidas, especialmente en lo relativo a prácticas como los esposados. «Son denigrantes. Estas situaciones no tienen cabida en ciudades que apuestan por la igualdad», explica el alcalde de Benalmádena, Víctor Navas. En la misma línea, la concejala de Cultura de Torremolinos, Aída Blanes, advierte de «la mala imagen y los problemas de convivencia» que generan varios de estos grupos cada fin de semana.

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