Los arquitectos que harán el plan del río Guadalmedina cifran la primera fase en 30 millones

Recreación de la reforma del puente de la Aurora y la realización de un nuevo puente entre la Trinidad y el Centro. /SUR
Recreación de la reforma del puente de la Aurora y la realización de un nuevo puente entre la Trinidad y el Centro. / SUR

El equipo técnico externo contratado por el Ayuntamiento se ciñe a la idea de los 'puentes-plaza' en la propuesta que presentó para hacerse con este trabajo

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El Ayuntamiento da un paso más en el que se estima todavía largo camino para aprobar el plan especial para el Guadalmedina, un expediente contenido en el vigente Plan General de Ordenación Urbanística de Málaga en el que deberían quedar por fin sentadas las bases de lo que se hará para mejorar la integración del cauce del río en la ciudad. ¿Será esta vez la definitiva? La respuesta a esta pregunta no está aún totalmente clara tras los diferentes planes trazados para el río en las últimas décadas, muchos ellos guardados finalmente en un cajón ante la falta de impulso político para materializarlos. El último ejemplo es el concurso de ideas desarrollado hace cinco años, del que salió como ganadora una propuesta de parque fluvial que posteriormente quedó aparcada y luego invalidada por las directrices de la Junta de Andalucía, que es la que tiene la última palabra sobre lo que puede hacerse o no en el río, al ejercer las competencias en materia hidráulica. La Consejería de Medio Ambiente ha dejado claro que el cauce no se puede tocar ni es posible darle un uso ciudadano permanente.

Con esos condicionantes, el equipo de gobierno municipal puso el año pasado en marcha la maquinaria para elaborar el plan especial del Guadalmedina, lo que ha derivado en la contratación de un equipo externo de técnicos que ayude en esa tarea a los de la Gerencia Municipal de Urbanismo. La mesa de contratación de este organismo del Ayuntamiento adjudicó ayer este servicio a la unión de empresas formada por el estudio de arquitectura Fernández Makers y la consultora Maia, ambos con sede en Málaga. Este equipo de profesionales ha ofertado hacer el trabajo en un plazo de cinco meses, por un importe de 108.718 euros. Así, para finales de este año o principios del que viene podrían estar listos los documentos con los que se iniciaría la que se presume larga tramitación de este plan para el río, que podría tardar varios años todavía en ser aprobado.

La mayor o menor agilidad de la burocracia por la que tendrá que pasar el plan dependerá en gran medida de la sintonía que exista al respecto entre los técnicos de la Junta y los del Ayuntamiento. Por el momento llama la atención que, según explicaron fuentes municipales, el Gobierno andaluz haya rechazado la invitación que se le hizo desde Urbanismo para participar en el comité de expertos que han puntuado la propuesta de diseño de las seis ofertas técnicas que han llegado hasta la fase final de este concurso de contratación. Este comité ha estado formado por María del Carmen García Peña, gerente de la Fundación Ciedes; Francisco Sarabia, decano del Colegio de Arquitectos; Javier Boned, profesor de la Escuela de Arquitectura; Ángel García, responsable del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos; y José Espejo, del mismo colegio.

Boceto de la transformación del entorno del CAC.
Boceto de la transformación del entorno del CAC. / SUR

Este periódico ha podido tener acceso a la propuesta del equipo ganador, que se ciñe bastante al concepto de ‘puentes-plaza’ (amplias plataformas con miradores y zonas de estancia para salvar el cauce) ideado por el equipo de gobierno local ante la prohibición de tocar y usar el lecho del río dictada por la Junta. La propuesta divide la operación para el Guadalmedina en cinco fases y aboga por su financiación con fondos europeos, de las arcas municipales, de la comunidad autónoma e incluso del Málaga en el tramo junto al campo de fútbol.

El Ayuntamiento pedía que se hiciera una estimación de costes, lo que los técnicos ganadores hacen para el tramo por el que quiere empezar el equipo de gobierno: el situado entre los puentes de la Aurora y de Armiñán. Lo han presupuestado en 30 millones de euros, incluido el soterramiento del tráfico en los viales que enmarcan el cauce, una operación que Ciedes ha estimado en 88 millones de euros desde el puente de Armiñán hasta la zona del Centro de Arte Contemporáneo.

Lejos de una operación de embovedado de este tramo, lo que han propuesto es trazar un ‘puente-plaza’ a la altura de la calle Trinidad y una pasarela metálica peatonal a la altura de la comisaría de la Policía Local. Asimismo, abogan por duplicar el puente de Armiñán, con un nuevo tablero situado al norte del actual. Su idea se basa en aprovechar las estructuras ya existentes, para reducir costes. Por ello, plantean reutilizar el puente de la Aurora, renovando su pavimento para hacerlo peatonal, y conectarlo mediante una nueva plaza con la zona en la que se encuentran las casas hermandad del Huerto y la Humillación.

Asimismo, para eliminar los muros que delimita el cauce en este tramo, apuestan por modificar el lecho del río, eliminando el salto existente al sur del puente de Armiñán y estableciendo cuatro tramos de pendiente.

Asimismo, el equipo de Fernández Makers y Maia propone trazar otro ‘puente-plaza’ a la altura del peatonal existente frente a la calle Cisneros para comunicar el casco antiguo con la trasera de la iglesia de Santo Domingo; y convertir igualmente en ‘plazas’ sobre el río el puente de la Esperanza y el de los Alemanes, generando nuevas plataformas peatonales junto a ellos. A la altura la calle Salitre, también trazan un nuevo puente para comunicarla con la explanada frente al CAC.

El concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, aclaró que todas estas propuesta recogidas en la oferta técnica del equipo adjudicatario del contrato no tienen por qué ser las que finalmente se recojan en el plan especial, cuya redacción se hará al dictado de los responsables de la Gerencia de Urbanismo, y en coordinación con la Junta de Andalucía.

Con agua y zonas para pasear

La propuesta técnica de los adjudicatarios del contrato para redactar el plan Guadalmedina incluye propuestas de uso del cauce del río que contradicen las indicaciones de la Consejería de Medio Ambiente, que ha rechazado que el lecho pueda tener un uso ciudadano permanente por motivos legales y de seguridad. Así, abogan por trazar pasarelas para descender al cauce y disfrutar de zonas de estancia y paseo. En el centro, apuestan por dejar un estrecho canal de agua permanente que se alimentaría de un tanque de tormenta a construir al pie de la presa del Limonero que iría laminando el líquido elemento.

Este modelo de parque fluvial se repite especialmente en los tramos norte el río. En cambio, en su desembocadura mantienen la lámina de agua hasta la altura del CAC y apuntan la posible construcción de un edificio de gran altura junto al futuro puerto deportivo de San Andrés, al que bautizan como Torre Génova y señalan como alternativa al hotel proyectado junto al dique de Levante.

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