¿Por qué la arena de las playas de Málaga es más oscura?

El tono original era tostado y dorado como la playa virgen de Guadalmar

Diferencia entre la arena de La Caleta y Guadalmar/A. Cabrera/ F. González
Diferencia entre la arena de La Caleta y Guadalmar / A. Cabrera/ F. González
Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

La arena de la playa está formada por los materiales geológicos y elementos climatológicos del lugar que nos encontramos. La geología tiene que ver con qué rocas o materiales han ido arrastrando los ríos hacia las playas, y la climatología se refiere a con qué intensidad, tormentas, lluvias, etc, porque de eso depende la erosión de los mismos. Pero para no ponernos tan académicos, vamos a empezar por un ejemplo básico. Si son de Málaga, piensen en la playa de Guadalmar. Y ahora sepan que es la única que no se ha regenerado con arena o materiales artificiales. Es decir, que es virgen. ¿De qué color es? Es, como casi todas las playas del Mediterráneo español: de arena tostada y dorada, que no blanca o fundamentalmente blanca como las playas del Atlántico (Cádiz).

Playa de Guadalmar.
Playa de Guadalmar. / F. González

Lo cierto es que la arena de las playas se forma de la erosión de las rocas y los acantilados que están cerca de la misma, una acción que se desarrolla a través de miles de años. Así, que dependiendo del paisaje que rodee a la playa o de los materiales que lleguen a ella a través de la desembocadura de los ríos, así será su color. De hecho, en las Islas Canarias, por ejemplo, donde el paisaje es volcánico, hay playas cuya arena es totalmente negra. Otro buen ejemplo.

El continuo aporte de arena artificial de los fondos marinos, cauces de los ríos y de tierra sobrante de obras le han dado un color mucho más oscuro del suyo original

El problema es que en Málaga, la mayoría de las playas no tienen arena de su color original, el que debieran. Y esto, ¿a qué se debe? Como bien explica el miembro del Aula del Mar Juan Jesús Martín, el año 98 fue el último en el que la arena de las playas de Málaga lucieron de su color habitual. Ese fue el año en el que empezó la regeneración con arena artificial, primero de los fondos marinos y más tarde de los cauces de arroyos y de terreno de relleno de obras, incluso, que fue el principio del fin de ese tono tostado y dorado, que aún se encuentra en playa virgen de Guadalmar. La arena, y en muchos casos la tierra que se ha ido aportando hasta de restos de obras civil ya en la primera década del siglo XXI, era más bien negra, y de ahí el color oscuro de la arena actual. Es más, coincidirán que si hace viento, lo que se levanta es polvo, y que al quitar la toalla de la arena, es polvo lo que queda en el envés. Esta es la verdad, sobre todo en playas de la capital como la Caleta, que han sido regeneradas año tras año.

La Caleta
La Caleta / A. Cabrera

En el 98, como recuerda Martín, también desaparecieron las coquinas y almejas, que cuando éramos niños buscábamos en la orilla. La explicación biológica es muy sencilla: como estos moluscos pueden vivir como máximo a 10 metros de profundidad, cuando se regenera la playa y caen sobre ellos varios metros de tierra se asfixian. Eso, un año, y al año siguiente, igual. Así que hemos acabado con ellos en el rebalaje. Sólo se pueden buscar en las playas vírgenes, y otra vez nos referimos a Guadalmar, y algunos quedan en Sacaba Beach, como explica el integrante del Aula del Mar.

Guadalmar
Guadalmar / F. González

Y la última pregunta: ¿Por qué hay que regenerar las playas de Málaga? Pues también resulta fácil de entender, según Juan Jesús Martín. La costa de Málaga es un malísimo ejemplo de invasión de construcciones en el litoral. De hecho, el mismo paseo marítimo de Poniente está construido sobre la arena de playa, por poner un ejemplo gráfico. Cuando vienen los temporales, como se ha alterado la dinámica de la costa porque se ha invadido con construcciones que antes no existían, el entorno se desestabiliza y la arena de la playa desaparece. “Cuando se hormigona el litoral, se hace rígido, y el efecto rebote de las olas produce que vaya desapareciendo la arena. Cuando el litoral es blando, es decir continúa como estaba originalmente con arena como único y fundamental elemento, no hay que regenerarlo. De ahí que Guadalmar, la zona donde detrás está Arraijanal, y que no sufre de la invasión de construcciones, se mantenga virgen, es decir intacta. O edificios y paseos marítimos de construcción o playas vírgenes. Todo no se puede tener.

La Caleta
La Caleta / A. Cabrera

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