Una alfombra de hojas

Una alfombra de hojas
COSAS DE LA CIUDAD

Los eucaliptos dejan huella en las calles Actriz Rosario Pino y Sotomayor

PABLO MARINETTO

Es habitual que las raíces de los eucaliptos causen estragos allí donde se ubican. Los residuos que sueltan estos árboles tienen un alto contenido en cineol y además segregan una hormona que inhibe el crecimiento de cualquier otro tipo de vegetación. Por si fuera poco, desprenden una gran cantidad de hojas durante todo el año convirtiendo su entorno en una alfombra de vegetación seca. De hecho, este es el nuevo contratiempo al que los vecinos del barrio de Segalerva tienen que hacer frente. En la confluencia de las calles Sotomayor y Actriz Rosario Pino, las hojas se acumulan en la calzada desde hace semanas. Un descampado, la zona de aparcamientos e incluso los pasos de cebra están completamente invadidos y apenas puede verse el suelo.

Según cuentan algunos vecinos a este periódico, los servicios de limpieza recogieron la basura acumulada y la maleza el pasado año, pero la dejaron amontonada a esperas de que llegase un camión para recogerla. Sin embargo, transcurrieron semanas hasta que fue retirada. «La calle presenta un aspecto muy descuidado y no ve pasar un barrendero desde hace tiempo. Creo que ya es hora de poner una solución», asegura Carmen Corcelles, que insiste en que esta situación suele repetirse con regularidad. Por si fuera poco, el problema puede convertirse en un problema para la seguridad vial, y es que la cantidad de hojas es tal, que el paso para peatones pasa prácticamente inadvertido.

Falta de baldeo

Por otra parte, las quejas por la falta de baldeo en las calles van en aumento. El calor propio de la época estival en la capital hace que los malos olores se hagan aún más notorios. Los vecinos de la calle Tomás Echeverría, la principal arteria del barrio de Huelin, aseguran no recordar la última vez que paso por allí un camión para limpiar la vía. Hay que tener en cuenta la proximidad de esta calle con la playa de San Andrés y el elevado número de negocios de hostelería que allí se ubican. «Es una vergüenza como están los flancos de los edificios. En las horas de más calor, el mal olor es insoportable», afirma Luis Jiménez, vecino de la zona.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos