El alcalde deja en manos de la Junta la tarea de convencer a los vecinos del metro al Civil

Recreación del metro en el trazado hasta el Civil por Eugenio Gross.
Recreación del metro en el trazado hasta el Civil por Eugenio Gross. / Sur

De la Torre no aclara si concederá los permisos para los desvíos de tráfico y de servicios afectados para las obras cuando se adjudiquen

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

La llegada del metro en superficie hasta el Hospital Civil ha pasado de ser un eje principal de la confrontación entre la Junta y el Ayuntamiento, a un asunto en el que el Consistorio se pone de perfil y deja vía libre a la Consejería de Fomento para que mida sus diferencias con los vecinos y comerciantes agrupados en las dos plataformas contrarias. En definitiva, se trata de que el Gobierno andaluz calibre si tal movimiento de rechazo es de la suficiente entidad como para que impida su desarrollo, algo que, por otra parte, el consejero de Fomento, Felipe López, ha rechazado en multitud de ocasiones.

El alcalde, Francisco de la Torre, ha cedido el papel activo que hasta ahora había tenido en este asunto, como interlocutor de los afectados frente a la Junta, y como promotor de alternativas de transporte (como el ‘metrobús’), a un rol más de segundo plano, en el que cede el protagonismo a los otros dos actores que intervienen en la ecuación. Cuestionado sobre el anuncio de ayer del consejero de que la licitación de las obras de este tramo se producirá en octubre, De la Torre responde: «Hay un problema que la Junta tendrá que gestionar, y que es cómo resuelve la oposición vecinal que sabemos que existe, que conocemos, comprendemos y entendemos. Esa oposición es por crear problemas al desarrollo de la vida en esas calles y barrios, y también afecta gravemente al transporte público, de varias líneas de la EMT». Añade: «La Junta tendrá que resolver con coherencia por qué hace cuatro años, en septiembre de 2013, la presidenta (Susana Díaz) decía que no se haría sin el acuerdo vecinal».

El regidor reconoce que no puede cuantificar cuántos vecinos en relación a la población del distrito Bailén-Miraflores están en contra, pero sí lo considera la posición mayoritaria: «He estado en reuniones y he visto una oposición frontal y total. En la sala cabía la gente que cabía, unas 300 personas, porque a estas reuniones va la gente que cabe». De la Torre muestra su «respeto e independencia hacia lo que los vecinos entiendan que pueden hacer», en referencia a posibles protestas y manifestaciones; y recuerda que han recogido miles de firmas y han pedido que se gaste en llevarlo al PTA, a través de las dos plataformas de vecinos y comerciantes que se han creado.

¿Dará los permisos?

En otro punto, el alcalde declina pronunciarse en dos ocasiones acerca de cómo actuará en el caso de que se adjudiquen las obras. «Si en octubre se licitan las obras al Civil, cuál será la posición del Ayuntamiento?, fue la primera pregunta. «Le respondo con otra pregunta, ¿qué va a hacer la Junta? El consejero dijo que con oposición vecinal no es factible hacerlo. Si anuncia la licitación hay una contradicción, no sé en que momento dice lo que piensa, veo difícil hacerlo si hay esa oposición. Nuestra postura de diálogo, de colaboración institucional y apoyo ha estado y está siempre presente».

«Hay un problema que la Junta tendrá que gestionar, y es cómo resuelve la oposición vecinal», alega el regidor

Segunda pregunta sobre el mismo asunto: El Ayuntamiento tendrá que firmar los desvíos de servicios y de tráfico. Sin su apoyo no es posible hacer la obra. Respuesta: «Cuando lleguemos a ese río cruzaremos el puente, o no. Estaremos muy atentos a la opinión de los vecinos, lo lógico es captar los viajeros que la concesionaria necesita sin el conflicto que esta solución tiene».

De la Torre muestra «respeto» hacia las acciones de protesta que los afectados puedan plantear

El regidor no tiene noticias sobre el proyecto desde el punto de vista jurídico, aunque considera que es difícil que se encuentren argumentos para la declaración de Interés Metropolitano, «porque no va a ningún espacio del área metropolitana, queda dentro del municipio y sin vocación de llegar» a otros. De la Torre se refiere en todo momento a la «preocupación de la Junta respecto al número de viajeros», con una previsión de 20 millones de viajeros cuando esté terminado, y ahora está en poco más de cinco millones, por lo que «mientras que no se llegue hay una cantidad que pone la Junta de aportación compensatoria fuerte». En cambio, obvia que, según el convenio inicial, de 2003, el 25% de esas aportaciones le corresponden al Ayuntamiento, y aunque el Gobierno andaluz lo está asumiendo de momento en solitario, dadas las especiales circunstancias del proyecto, comenzará a girarle facturas por este concepto tarde o temprano.

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