Un agente de la Guardia Civil: "Nos dijo que lo hizo por odio a la madre"

Antonio Fernández, en el juicio.
Antonio Fernández, en el juicio. / Fernando González

Sigue el juicio contra el hombre acusado de matar al hijo de tres años de la que era su pareja en Los Montes de Málaga

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Esta mañana continúa el juicio contra Antonio Fernández, el hombre acusado de acabar con la vida del hijo de tres años de la que entonces era su pareja en una balsa de agua situada en Los Montes. La primera persona en declarar ha sido el instructor de la causa, quien ha asegurado que el procesado reconoció a los agentes el crimen, insistiendo en que lo hizo "por odio a la madre".

Antonio, que se enfrenta a 20 años de prisión por un supuesto delito de asesinato por el que también se pide una indemnización de 200.000 euros para los progenitores -Lourdes y Cristóbal-, expuso en la sesión de ayer que todo fue un accidente, que el pequeño Alejandro, como se llamaba el fallecido, saltaba junto al borde de la balsa y que se precipitó al agua. Aseveró que no le ayudó por miedo a caerse y que fue cambiando de versiones sobre su paradero, hasta que finalmente dijo donde se encontraba el cadáver, también por miedo.

Asimismo, relató que se llevaba bien con el niño y que no pensaba que era un estorbo en su relación con la madre, sobre la que aseguró que era normal, pese a que tenían algunas discusiones normales de pareja.

Pero los agentes que están declarando a lo largo de esta mañana en el juicio dan una visión de los hechos más cercana a la de las acusaciones, que consideran que Antonio se llevó al niño al paraje para acabar con su vida. Que «lo arrojó sin miramientos al interior de la balsa, dejando que se ahogara sin ofrecerle el menor auxilio».

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Además mantienen que, en la relación de pareja entre la madre y Antonio, las discusiones entre ellos eran «frecuentes» y alguna que otra vez desembocaban en una separación temporal. Y es que aseguran que el acusado supuestamente era una persona «muy celosa».

En este sentido, el guardia civil ha insistido en que el procesado les dijo que esa mañana había discutido con Lourdes por celos de otro hombre. "Estaba muy tranquilo, no había arrepentimiento ni sentimiento de pena, solo se alteraba cuando hablaba de la madre", ha apuntado el agente refiriéndose a la declaración del procesado tras ser detenido.

A lo largo de esta mañana seguirán declarando agentes de la Guardia Civil que participaron en la investigación. Asimismo está prevista la comparecencia ante el jurado popular que juzga estos hechos de diversos testigos, entre ellos los padres del pequeño Alejandro.

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