«No puedo entender que no haya taxis en una ciudad como Málaga en agosto»

Desconcierto entre los turistas ante la ausencia de taxis./Ñito Salas
Desconcierto entre los turistas ante la ausencia de taxis. / Ñito Salas

Incredulidad e indignación entre los pasajeros del aeropuerto, que tuvieron que recurrir al tren y al autobús

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Francesca y Michael viajaban ayer desde Roma a Málaga, donde pensaban coger un taxi para ir a la casa que tenían alquilada en Benajarafe, aunque se dieron de bruces con la huelga. En su caso, además, fue más sangrante, porque eran los primeros que llegaban desde que el paro comenzara por la tarde. «No entiendo que no haya taxis en agosto; es la segunda vez que vengo a Málaga y no comprendo cómo es posible», comentaba indignada la italiana, que aseguraba que nadie le había avisado y que tampoco le daban opciones. «Llegar a Benajarafe hoy va a ser una odisea, y eso que nosotros somos jóvenes y no nos importa tanto», añadía.

Tan solo unas pocas horas después de que la convocatoria entrara en vigor en el aeropuerto (16.00 horas), el caos protagonizó la explanada de la parada de taxis, donde solo una trabajadora (que además no hablaba inglés) intentaba dar las opciones alternativas, que pasaban por el tren o el autobús. Sin embargo, la poca previsión –en este caso de Aena– provocó que esta única persona no diera abasto, y muchos de los viajeros se iban indignados al no encontrar a nadie que les brindara una solución para sus itinerarios. Asimismo, muchos de ellos preguntaban hasta cuándo podría durar este paro, ya pensando en la vuelta y en cómo harían para llegar al aeropuerto.

Michael, británico pero residente en Marbella, también se encontró un problema inesperado. «Podemos ir en autobús con todas las maletas, pero al final en Marbella tendremos que coger un taxi. Esto es un desastre para el turismo», sostuvo.

Este problema que estuvo afectando a centenares de viajeros se hizo más grave a medida que pasaban las horas. «A partir de las 20.30 viene la hora punta de vuelos, y las colas van a ser largas», relataba uno de los taxistas en huelga que conoce bien los horarios. Así fue, cerca de las 21.00 horas las personas afectadas eran más, aunque lo peor se esperaba después del cierre de esta edición, cuando los trenes y buena parte de los autobuses dejarían de hacer sus recorridos.

Eso sí, aproximadamente a las 17.00 horas los taxistas decidieron que sí recogerían a familias con bebés, mujeres embarazadas y personas con discapacidad, y que estos trayectos serían totalmente gratuitos. El ambiente estuvo muy caldeado a primera hora de la tarde, pero finalmente la tensión fue en descenso y las protestas siguieron su curso sin cuestiones reseñables. Además, la Policía Local tuvo que retirar un vehículo de una empresa privada de coches con conductor al carecer de la licencia necesaria para recoger viajeros en el túnel de la terminal 2; un hecho muy aplaudido por los taxistas.

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