Una menor denuncia en una redacción los malos tratos de su madre a su hermano

Imagen de archivo de una menor escribiendo.
Imagen de archivo de una menor escribiendo. / REUTERS
  • La tutora avisó a la dirección del instituto y ésta a su vez a la Policía Nacional, que detuvo a la mujer tras comprobar las lesiones del adolescente

Fue un desahogo, un grito desesperado. En el largo de dos páginas, la menor relató a su tutora, con una redacción cuidada, el calvario que vivía en su casa. «Si está dispuesta a guardar el secreto, siga leyendo», escribió la adolescente en un correo electrónico.

La alumna, que estudia en un instituto de la capital, envió a su profesora un e-mail en el que detallaba los supuestos malos tratos que su madre infligía a su hermano, que tiene 15 años y está matriculado en el mismo centro educativo. De hecho, los dos hermanos tienen un buen expediente académico. En el escrito, la adolescente relataba las agresiones que sufría el menor y revelaba su temor ante la posibilidad de que un día le sucediese algo malo, según fuentes cercanas al caso.

Tras leer el correo electrónico, la tutora avisó inmediatamente a la dirección del centro educativo, que activó el protocolo establecido ante los casos sospechosos de supuestos malos tratos. Los responsables del instituto llamaron al menor para comprobar si, como decía la niña en su carta, presentaba lesiones. Al levantarle la camiseta, observaron que tenía numerosos hematomas en la espalda en distinta fase de evolución.

La dirección del centro educativo alertó entonces a la sala del 091. De hecho, el instituto actuó como representante legal del menor en el caso. Agentes del Grupo de Menores (Grume) se desplazaron al instituto para indagar en lo sucedido. Los investigadores llevaron al adolescente a un centro sanitario y, posteriormente, a un médico forense, que acreditó las lesiones que presentaba.

Con los indicios recabados, los agentes del Grume se dirigieron al domicilio familiar y arrestaron a la madre del joven como presunta autora de un delito de malos tratos en el ámbito familiar. El pasado 17 de mayo, la mujer fue puesta a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Málaga, que estaba en funciones de guardia.

Ni la menor de 14 años que escribió la redacción a su tutora ni su hermano acudieron al juzgado para declarar contra su madre. Alegaron que la querían mucho, según explicaron fuentes judiciales. Tampoco lo hizo el padre, que rehusó seguir adelante con el procedimiento penal contra su mujer.

Medida cautelar

Sin embargo, la Fiscalía decidió actuar de oficio y solicitó investigar a la madre por un presunto delito de maltrato en el ámbito familiar. La titular del juzgado optó por dejarla en libertad provisional, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). No obstante, le impuso –tal y como pedía el Ministerio Público– una prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de su hijo, tanto del domicilio como del centro educativo donde estudia.

La mujer se comprometió a acatar la medida cautelar acordada por la magistrada y alegó que pensaba irse a vivir con un familiar que reside a unos 30 kilómetros de distancia. Los hijos, mientras tanto, permanecerían en su domicilio, a cargo de su padre.

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