La depuradora metropolitana costará 70 millones y se ubicará en Málaga capital

Reunión celebrada ayer entre la Junta y representantes de los cinco municipios afectados.
Reunión celebrada ayer entre la Junta y representantes de los cinco municipios afectados. / Francis Silva
  • La Junta y los cinco ayuntamientos acuerdan salvar los problemas de inundabilidad en los terrenos originales o bien ampliar la planta del polígono Guadalhorce

Algo de luz en torno a la construcción de la futura depuradora Málaga Norte, ideada para canalizar las aguas residuales de buena parte del área metropolitana (Alhaurín el Grande, Cártama y Alhaurín de la Torre) además de para descargar la planta del polígono Guadalhorce (al límite al asumir la carga contaminante de Torremolinos y Alhaurín de la Torre). El camino aún es largo para que sea una realidad, pero al menos ya parece decidido que será una estación de gran capacidad (70.000 metros cúbicos diarios), que entre la planta y las tuberías costará unos 70 millones de euros y que se ubicará en Málaga capital. ¿Dónde? Aún no está claro, aunque en la reunión mantenida ayer entre la Junta de Andalucía y representantes de los cinco municipios afectados se consensuó que la primera opción sea el emplazamiento inicialmente previsto al norte del aeropuerto, pero con la adopción de una serie de medidas de defensa ante inundaciones, dado que los terrenos están en zona inundable.

La directora general de Infraestructuras y Explotación del Agua, Inmaculada Cuenca, cifró en 500.000 euros el coste de elevar la cota de la edificación para salvar este ‘handicap’, aunque también advirtió de que esta actuación para evitar riesgos en caso de que el río se desbordara podrían ser rechazadas por la Dirección General de Dominio Público Hidraúlico, dependiente también de la Consejería de Medio Ambiente.

Por ello, en el caso de no obtener la pertinente autorización se planteó como ‘plan B’ la ampliación de la depuradora ubicada junto al polígono Guadalhorce. Una propuesta que el Ayuntamiento de Málaga ya lanzó en la reunión celebrada a primeros de abril pero que siempre estaría sujeta a una serie de condicionantes, como que toda la depuradora (tanto la actual como la ampliación) estén cubiertas y dispongan de tratamientos de desodorización para evitar malos olores, además de otra serie de mejoras como extender el sistema terciario para que el agua tratada pueda ser reutilizada para el riego de zonas verdes o el baldeo de calles.

Independientemente de la ubicación habrá que expropiar los terrenos, aunque en el caso de optar por ampliar la planta del Guadalhorce podría aprovecharse una parte perteneciente a Emasa. «Nadie quiere una depuradora, pero son necesarias y por eso ponemos a disposición suelo municipal», afirmó el concejal de Sostenibilidad Medioambiental en la capital, Raúl Jiménez.

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