La renuncia de Antonio Banderas vuelve a dejar en el aire el futuro del cine Astoria

Recreación del proyecto
Recreación del proyecto
  • PP, PSOE y C’s, dispuestos a intentar salvar la idea del actor para el antiguo cine

  • El alcalde tratará de convencer al actor, aunque se muestra dispuesto a seguir adelante sin él

Cuando en el debate del estado de la ciudad de 2009 el alcalde, Francisco de la Torre, confirmó su intención de comprar la manzana de los cines Astoria y Victoria a la promotora que iba a desarrollar en ella una promoción de viviendas no imaginaba que, ocho años después, el destino de este espacio seguiría convertido en una de las principales asignaturas pendientes de su gestión al frente de la Alcaldía. La propuesta del arquitecto José Seguí, el actor Antonio Banderas y la empresa Starlite para levantar en este enclave del Centro un edificio cultural de primer orden, con un teatro y locales de hostelería con espectáculo, ganadora del concurso de ideas convocado para dilucidar los posibles usos de la parcela, supuso una inyección de esperanza para De la Torre, quien mostró su intención de aferrarse a las características de esa idea –pese a que no estaba obligado a hacerlo– para plantear un segundo concurso de cesión del suelo, cara a su explotación por parte de un privado. Sin embargo, el horizonte ha vuelto a nublarse en este asunto después de que Banderas haya anunciado su decisión (adelantada ayer por SUR) de no presentarse a ese concurso tras las críticas que su proyecto ha generado, incluidas «insultos» y un «trato humillante», según ha asegurado en la carta publicada ayer por este periódico.

De este modo, el Astoria vuelve a convertirse en una losa para el Ayuntamiento de Málaga y su equipo de gobierno, que no ha logrado, con el concurso de ideas desarrollado, clarificar aún el destino de uno de los espacios más deteriorados del Centro. El alcalde, Francisco de la Torre, mostró ayer su «sorpresa y dolor» ante la decisión de Banderas y su equipo, y llegó a conversar con él por teléfono para intentar hacerle reconsiderar su postura. No obstante, el propio regidor admitió que «no parece fácil» a tenor de los argumentos expresados en la carta que ayer recogían estas mismas páginas en exclusiva.

¿Qué hacer a partir de ahora? En sus declaraciones de la mañana de ayer, el alcalde no se planteaba otra opción que no fuera intentar convencer a Banderas de que participara en el proyecto del Astoria. Por la tarde, tras haber hablado con él pero sin dar detalles de la conversación, se mostró partidario de seguir adelante con lo previsto, es decir, dar los pasos necesarios –incluida una modificación del plan urbanístico delCentro que debe supervisar la Junta– para convocar un concurso que derive en la realización de un proyecto cultural por parte de un privado.

«Con él o sin él (en alusión a Banderas), nuestra obligación es que el proyecto salga adelante. Tanto si se presenta como si no, habrá más gente que se presentará y, sea quien sea el que se presente, trataremos de hacer las cosas lo mejor posible», dijo De la Torre, quien, frente a las críticas por sus declaraciones en las que llegó a apuntar que «lo natural» es que el equipo de Seguí, Banderas y Starlite fuera el que se hiciera con el segundo concurso para ceder la parcela del Astoria, recalcó que ha gestionado el resultado del concurso de ideas «adecuadamente».

¿Tirará el alcalde de alguno de los otros proyectos premiados en este concurso para decidir el destino de la parcela? ¿Qué empresarios estarían dispuestos a presentarse al concurso para desarrollar un equipamiento cultural en el Astoria tras lo sucedido con Seguí y Banderas? La incertidumbre vuelve a instalarse respecto a un espacio que costó 21 millones de euros a las arcas municipales.

La decisión de Banderas y su equipo no parece tener marcha atrás. Sandra García Sanjuán, presidenta ejecutiva de Starlite, aseguró que ha sido muy meditada. En su opinión, el proyecto se ha frustrado por una minoría «que ha hecho mucho ruido y mucho daño» y aseguró que el actor «no daba crédito» cuando empezaron a escucharse las primeras críticas.

Oportunidad

La empresaria adelantó que posiblemente el proyecto pueda desarrollarse en otro sitio y lamentó que en Málaga aún no se haya tomado conciencia de la oportunidad que se ha perdido. «Era la posibilidad de ir en el mundo cultural más allá de los museos con un proyecto que incluía el teatro, la gastronomía, los shows, el flamenco, el jazz, pero no se ha sabido valorar; es mucho más fácil destruir y machacar que construir», dijo.

La presidenta de Starlite destacó que se trataba de un gran proyecto con el que Banderas tenía el único objetivo de compartir su éxito con sus paisanos. «Esto no era una inversión, no estábamos pensando en hacer negocio porque la cultura no es lucrativa», apuntó la empresaria.

No obstante, algunos malagueños aún no pierden la esperanza de que Banderas pueda reconsiderar su decisión. Para ello, han convocado para este viernes, a las 20 horas, en la plaza de la Constitución, una concentración que, según el fotógrafo Antonio Durán, uno de los organizadores, pretende agradecer al actor malagueño todo lo que ha hecho por su ciudad, ofrecerle «disculpas» y pedirle «que reconsidere el proyecto porque no hay nadie mejor que él para hacerlo».

En esta información ha colaborado Héctor Barbotta

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