Diario Sur

La oposición fuerza al alcalde a incluir un canon y un aval para el proyecto del Astoria

La portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, se dirige a Eduardo Zorrilla y Remedios Ramos, de Málaga para la Gente. :: salvador salas
La portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, se dirige a Eduardo Zorrilla y Remedios Ramos, de Málaga para la Gente. :: salvador salas
  • La iniciativa ganadora tendrá que compensar los más de 20 millones de euros invertidos en el solar del antiguo cine y ofrecer garantías de viabilidad

El futuro pliego de condiciones para la adjudicación de los terrenos del Astoria tendrá que contar, para salir adelante, con varios requisitos indispensables: la imposición de un canon, la aportación de un aval que garantice la viabilidad del proyecto y el visto bueno por parte del Consejo de la Gerencia Municipal de Urbanismo. O dicho de otro modo: el equipo de gobierno popular tendrá que contar con el plácet de la mayoría del pleno si quiere sacar adelante la iniciativa en los terrenos de los antiguos cines porque entre las competencias exclusivas de este órgano están tanto las modificaciones urbanísticas como la aprobación de los grandes proyectos de ciudad.

Así se acordó ayer en un intenso debate que tuvo lugar durante la celebración del pleno ordinario del mes de abril y al hilo de una moción urgente del grupo Málaga Ahora, que con su iniciativa trataba, en palabras de su portavoz, Ysabel Torralbo, que «se cumpla con la legalidad» a la hora de adjudicar el proyecto para evitar, a su juicio, otros «desastres como el de Hoyo de Esparteros o el despilfarro en la Antigua Tabacalera» y además que se haga «un traje a medida» para el proyecto ganador del concurso de ideas, que es el que proponen el tándem liderado por los estudios de José Seguí y Mendoza Partida con el actor malagueño Antonio Banderas y Starlite como promotores.

Las reservas de la oposición en torno a los futuros pasos administrativos que se darán en el Astoria llegaban a principios de semana, cuando el alcalde, Francisco de la Torre, admitía que el deseo del equipo de gobierno era que el proyecto final estuviera basado en «la idea ganadora». De ahí surgieron las primeras críticas, sobre todo por parte del PSOE, Málaga para la Gente y Málaga Ahora, que finalmente forzaba ayer el debate en el pleno con su moción urgente para exigir «transparencia» en el proceso pero sobre todo «garantías».

En este escenario, los portavoces de los grupos de la oposición (incluido Ciudadanos) criticaron con dureza el procedimiento por el que se trata de despejar el futuro del Astoria: la portavoz socialista, María del Carmen Moreno, exigía que el pliego de condiciones tiene que hacerse «escrupulosamente» y avanzaba que «seguramente tanto Seguí como Banderas son los primeros que quieren transparencia»; mientras que el portavoz de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, hablaba directamente de un «Urbanismo de Monopoly» y de un «simulacro de concurso». Tampoco ahorró la reprimenda al alcalde el viceportavoz de Ciudadanos, Alejandro Carballo, quien recordaba al primer edil no sólo que «hay que contar con el visto bueno del pleno para sacar adelante el proyecto» sino que «nosotros siempre hemos mostrado nuestra disconformidad en la manera en que se ha llevado todo».

Y esa «disconformidad» tuvo su reflejo en las votaciones, ya que los ediles del partido naranja sumaron sus votos a los de la oposición para exigir (y sacar adelante) los mencionados requisitos en el pliego de condiciones: en primer lugar, y según recoge la moción de Málaga Ahora, el pliego tendrá que ser presentado en el Consejo de la GMU para su aprobación, pero sobre todo deberá especificar «el cobro de un canon por la concesión del espacio por un importe beneficioso para las arcas públicas y que compense el alto precio (más de 20 millones de euros), invertidos en la compra del solar». El proyecto seleccionado también tendrá que aportar «los avales suficientes que garanticen la culminación y viabilidad del proyecto».

Pero Ciudadanos dio una de cal y otra de arena, ya que por el contrario votó en la misma línea que el equipo de gobierno para reservarse la posibilidad de modificar el PEPRI Centro para encajar el proyecto concreto. «Siempre que los técnicos lo consideren», matizaba Carballo. Sin embargo, las mencionadas modificaciones urbanísticas también son competencias exclusivas del pleno y en este sentido la portavoz socialista dejaba un aviso sobre la mesa: «Lo que no pueden hacer es las cosas mal, porque luego vendrán a nosotros a pedirnos las modificaciones urbanísticas y nosotros seremos los malos».

«Envidia», según el PP

Pero si las críticas y las dudas llegaban de un lado de la bancada, tampoco se contuvo el concejal de Urbanismo, Francisco Pomares, quien defendió con vehemencia no sólo la «limpieza y la transparencia» del proceso, sino a los ganadores del concurso de ideas. «Ustedes actúan así por el recelo y por la envidia al arquitecto que ha ganado (Seguí), porque para la izquierda de esta ciudad (el proyecto) ya no vale porque es suyo. Y Banderas ha venido a regalar su idea para enamorar a los ciudadanos», lamentó el edil, quien insistió en la idea de la «libre concurrencia» pero que en su segundo turno volvió a la carga: «¡Qué manera de agraviar a los buenos malagueños! ¡Qué maltrato a la buena gente que es buena en la vida y que ha triunfado!». Y concluyó: «Y todo eso por decir que Paco de la Torre es el mejor alcalde. Eso se llama envidia».

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