Diario Sur

Yo no soy marinero, soy capitán

Yo no soy marinero, soy capitán
  • Una escuela náutica de Málaga crea un curso para lograr todas las titulaciones necesarias para trabajar en el sector en sólo un año

"Yo no soy marinero, soy capitán", cantaba Ritchie Valens en la década de los 50 del siglo pasado, en uno de los grandes éxitos de todos los tiempos, 'La bamba'. Pues el sector marino está demandando profesionales para trabajar como capitanes de embarcaciones de recreo, pero también a bordo de cruceros, en puertos y en general en un número creciente de compañías de la llamada economía azul, como pone de relieve el Clúster Marítimo Marino, el colectivo que reúne a las compañías malagueñas que tienen sus negocios en el mar.

Precisamente, una de estas empresas es Sail and Fun, que está diseñando un programa de náutica profesional que será pionero a nivel nacional. Saldrá al mercado en breve, y la principal diferencia con las enseñanzas actuales es que los participantes, en sólo un año, podrán obtener todos los títulos y conocimientos necesarios para entrar en el mercado laboral, como explica su director, Diego Maldonado. Será presencial, las clases se impartirán en las aulas de la entidad, en el puerto pesquero de la capital, y está previsto que arranque en junio, con sólo diez plazas. El coste está todavía por definir, aunque se podrá financiar.

"Si se hace de forma ordenada en un año se pueden obtener las titulaciones oficiales de la Marina Mercante que son necesarias y también las deportivas", asegura. El plan de estudios incluye aspectos reglados y no reglados fundamentales para trabajar en el sector, "con prácticas reales de navegación por zonas donde luego llevará a sus clientes para pasar sus vacaciones", y enseñanzas sobre mecánica, cocina a bordo, costura de velas, pintura, gestión y ahorro de costes, rutas, documentación para ir al extranjero, control de riesgos, etc. "Se trata de poner en orden toda la formación que existe en el sector, todo lo que se hace habitualmente de forma dispersa y que los veteranos han aprendido de forma autodidacta".

Demanda de profesionales

"Con esta formación nadie se muere de hambre", sentencia Maldonado, y desgrana la lista de nichos de mercado: el puerto, empresas de chárter náuticos, clubes deportivos, la playa y hoteles, como monitor; academias, barcos privados y piscifactorías, entre otras. "Es un sector en expansión en toda España, nos llegan solicitudes de personal de todas partes. Aquí vienen alumnos que salen y se embarcan". Por las instalaciones de Sail and Fun pasan entre 300 y 400 estudiantes anuales, entre ellos, parte de las tripulaciones de varias navieras de cruceros internacionales, que vienen a Málaga para formarse.

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