El plan de movilidad del hotel del Puerto incluye una zona para autobuses y 485 aparcamientos

  • Entre las propuestas que contiene el documento que la empresa promotora, el grupo catarí Al Bidda, entregó para solicitar la concesión a la Autoridad Portuaria aparece una reordenación del tráfico en toda la zona

El plan de movilidad para el proyecto del hotel de lujo en el Dique de Levante prevé una batería de medidas para garantizar los accesos a la zona, especialmente para la entrada y la salida de los cruceristas en la estación, que serían los principales afectados. Entre las propuestas que contiene el documento que la empresa promotora, el grupo catarí Al Bidda, entregó para solicitar la concesión a la Autoridad Portuaria aparece una reordenación del tráfico en toda la zona; así como un área de espera para los autobuses de los turistas que lleguen a bordo de los barcos y un aparcamiento subterráneo que tendrá una capacidad muy superior a las necesidades del establecimiento, con 485 plazas a disposición de todos los visitantes.

Al respecto, el concejal de Urbanismo, Francisco Pomares, explicó ayer que la Autoridad Portuaria tendrá que entregar estos documentos cuando solicite formalmente la modificación del Plan Especial a la Gerencia. «El proyecto tiene que incluir un plan de movilidad, que se verá en su momento, y el primer interesado es el Puerto», comentó. La edil de Movilidad, Elvira Maeso, también constató la existencia de estudios en este sentido.

En cambio, el grupo municipal de IU-Málaga para la Gente criticó ayer que no ha tenido acceso a los informes municipales sobre cómo afectará al tráfico en la zona del paseo de la Farola y el Dique de Levante la construcción y posterior explotación del hotel rascacielos, de 350 habitaciones. «En un área tan sensible, suponíamos que habría informes que lo respalden, y nuestra sorpresa es que nos contestan con evasivas», dijo ayer en rueda de prensa el portavoz municipal de la formación, Eduardo Zorrilla. A su juicio, se producirá una sobrecarga tanto en la fase de obras, con una duración prevista de tres años, como durante la fase de explotación. «Se generará un tráfico muy importante en pleno centro del eje litoral este-oeste, que ya tiene una ocupación muy relevante y que se vería muy afectado por el tráfico de este edificio».

Zorrilla también mostró su preocupación por cómo afectará esta situación al tránsito en la estación de cruceros, con un continuo trasiego de buses y taxis de cruceristas, que, a su juicio, añadiría a ese «fondo de saco», con poca capacidad, los nuevos movimientos motivados por este inmueble, y sobre todo desde el punto de vista de la seguridad, ante una posible emergencia.

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