Diario Sur

Los 'rentacar' se concentran hoy contra los cambios de tráfico en el aeropuerto

Imagen de archivo de un 'rentacar' del aeropuerto de Málaga.
Imagen de archivo de un 'rentacar' del aeropuerto de Málaga. / F. Silva
  • Las empresas de alquiler de coches inician una campaña contra la obligación de hacer las esperas y las bajadas de los clientes en el ‘parking’ exprés

Las empresas de alquiler de coches inician hoy la campaña de protestas contra los cambios de tráfico en el aeropuerto, que les están obligando a hacer las esperas y las bajadas de los clientes en el ‘parking’ exprés. Las dos patronales del sector, Aesva y Aeca, junto con los empresarios de los aparcamientos externos (que utilizan minibuses y también estarán obligados a cambiar de ubicación) han convocado para hoy una concentración de repulsa en la entrada a la terminal T-3, a la que se espera la asistencia de al menos un centenar de empresarios, y la lectura de un manifiesto.

Ana María García, presidenta de Aesva, explicó que no les han permitido protestar con los coches por razones de seguridad, y denunció que no ha habido ningún avance. Hay que recordar que los vehículos de alquiler –igual que los particulares– tienen derecho a 15 minutos gratis en este recinto, pero si se pasan deben pagar la estancia completa.

«Lo llevamos muy mal, esto es caótico. Nos está afectando mucho y eso que todavía no ha empezado lo gordo». A su juicio, además de los vuelos que llegan con retraso, no tener un lugar para la bajada de pasajeros está suscitando muchas críticas de los turistas, que se ponen nerviosos con las colas del aparcamiento. «Un punto de carga y descarga en el aeropuerto es imprescindible», reitera García. Los colectivos afectados están preparando una denuncia contra los gestores de Aena. «La gente está indignada, estamos preocupados por la imagen que damos de la Costa».

Por su parte, los responsables de esta infraestructura mantienen que las obras para ampliar los viales son fundamentales para garantizar la accesibilidad con el aumento de la circulación, y la solución del ‘parking’ es la única posible.