Er Pichi de Cai se instala en Huelin

Iñaki Teijón, José Ángel Vieyte e Israel Vieyte, en el interior de la taberna.
Iñaki Teijón, José Ángel Vieyte e Israel Vieyte, en el interior de la taberna. / J. S. T.
  • La histórica taberna gaditana recala en la capital cuando se cumplen 50 años de la apertura del negocio en la Tacita de Plata

Er Pichi de Cai, una de las tabernas con más historia de la Tacita de Plata, ha recalado en la capital malagueña cuando se cumplen 50 años de la apertura del negocio original. La taberna gadita se ha instalado en un local en Huelin, concretamente en la calle Tomás Echevarría, y sus propietarios prometen flamenco y mucho carnaval. El negocio ha abierto en una de las calles con más oferta hostelera de la capital y ha sustituido a La Bodeguita de Huelin, negocio que cerró sus puertas hace pocos meses.

Israel Vieyte, uno de los socios del negocio y nieto del primer Pichi, explica que la taberna será 100%gaditana y que en sus pizarras siempre destacarán las tortillitas de camarones, los erizos de mar o el atún en sus diferentes preparaciones. Igualmente anuncia que pretende acoger actuaciones de forma periódica para que el ambiente de la Tacita también se respire en Málaga. La primera de ellas, el día de la inauguración, corrió a cargo del monologuista gaditano Toni Rodríguez.

Er Pichi de Cai abrió sus puertas en el año 1967 en la plaza del Mentidero, frente al Gran Teatro Falla, y ha sido lugar de peregrinaje habitual para los aficionados del carnaval. Inaugurado por José Ángel Vieyte, el abuelo del actual Pichi, comenzó su andadura como una pequeña taberna local y pronto se amplió y comenzó a vender los mariscos que le permitieron obtener el reconocimiento en toda la ciudad. El negocio original cerró hace nueve años, cuando el edificio en el que se ubicaba fue declarado en ruina y tuvo que cambiar de ubicación. «En la nueva ubicación no funcionó y tuvimos que cerrar», recuerda José Ángel Vieyte hijo.

Nueve años después del cierre, Er Pichi de Cai ha vuelto a abrir sus puertas aunque a más de 230 kilómetros de distancia. Para su apertura, Israel se ha asociado con Iñaki Teijón, gerente del Asador Iñaki de la capital. «Me vine a Málaga por amor y ya me he quedado aquí», resume Israel, quien confiesa que necesitaba retomar el negocio familiar ya que tenía una espinita clavada. «Espero que funcione tan bien como lo hacía allí porque Málaga y Cádiz son dos ciudades hermanas».

Peña cadista

Este nuevo negocio también aspira a convertirse en el lugar de reunión de la recién creada peña Malakadista, que ya cuenta con casi un centenar de socios y está formada por aficionados al Cádiz FC que viven en la provincia. La peña, de la que es socio fundador el propio Pichi, se fundó el pasado mes de julio y entre sus particularidades destaca que su presidente es Matthew Jackson, un británico residente en la capital. «Todos nos conocimos por varios viajes de BlaBlaCar entre Málaga y Cádiz», reseñaba.

Igualmente, la intención de este tercer Pichi es celebrar el próximo mes de febrero una especie de carnaval chico en la barriada, al que tratarán de invitar a diferentes agrupaciones de la Tacita de Plata. «Queremos darle vida y un ambiente diferente al bulevar central de Huelin», adelanta.

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