Diario Sur

Un centenar de personas se reúnen contra el proyecto de rascacielos en el Puerto

Un centenar de personas se reúnen contra el proyecto de rascacielos en el Puerto
  • El «impacto visual» en la ciudad y las dudas sobre la «rentabilidad real» de la iniciativa, entre los principales motivos de queja

El Instituto de Estudios Portuarios se convirtió ayer en el escenario de una convocatoria con la que alrededor de un centenar de ciudadanos daban el primer paso para constituirse en plataforma o en una figura asociativa similar contra el proyecto de rascacielos en el Puerto de Málaga. La cita, enmarcada en una estrategia más amplia que también está recogiendo firmas a través de redes sociales –ya llevan más de dos mil adhesiones, según los promotores– reunió en el edificio portuario a representantes políticos, miembros del tejido asociativo de Málaga y un grupo de profesores universitarios.

Del primer grupo, la convocatoria contó con la asistencia de los portavoces municipales de Málaga Ahora y Málaga para la Gente, Ysabel Torralbo y Eduardo Zorrilla, respectivamente, así como el concejal no adscrito Juanjo Espinosa; el diputado por Málaga de Podemos Alberto Montero y el miembro de IU Francisco Guzmán.

Por parte de los profesores universitarios tomó la palabra Matías Mérida, profesor titular de Análisis Geográfico Regional y profesor de Análisis del Paisaje de la UMA, que apoyándose en algunas imágenes de la bahía y de buena parte del litoral lamentó el «enorme impacto visual» que tendrá esta edificación «no sólo en el puerto o en la ciudad, sino en toda la bahía y en la zona metropolitana». Además, el profesor mostró sus reservas sobre la rentabilidad real de la iniciativa, «ya que no sólo podemos estropear el paisaje, sino también los recursos turísticos y económicos a largo plazo».

En esta misma línea se manifestó el arquitecto Rafael Lobon, quien tomó el relevo de Mérida para alertar de que «el proyecto de rascacielos es uno de los casos más claros de un paisaje que puede quedar degradado». Para ello puso como ejemplo el de la Torre Pelli de Sevilla: «Allí, elementos culturales fundamentales del entorno han quedado para siempre afectados». Por último, los asistentes escucharon de boca de representantes sindicales los efectos reales que, a su juicio, tendrá el proyecto de hotel sobre el empleo, «ya que es ésta una de las principales defensas que hacen los que quieren que el rascacielos salga adelante», según avanzó el presentador del acto.