Diario Sur

Un malagueño se convertirá en el explorador polar más joven de la historia de España

Padre e hijo posan durante uno de los entrenamientos cara al 'Desafío Ártico'
Padre e hijo posan durante uno de los entrenamientos cara al 'Desafío Ártico' / FRANCIS SILVA
  • Manuel Calvo Ariza, un alumno del Colegio Los Olivos, pasará veintidós días recorriendo una inhóspita zona de Groenlandia para crear junto a su padre un censo de perros groenlandeses

  • El llamado 'Desafío Ártico', que celebra su tercera edición, recogerá información para la investigación científica en universidades de Málaga y Barcelona

Lo llaman el país de las sombras largas porque en Groenlandia el sol se nunca se pone del todo. El malagueño Manuel Calvo Villena entrena hoy en la playa de Guadalmar, pero pronto clavará sus botas en ese hielo ártico. A sus 50 años, ha pasado media vida como criador de perros y lleva tres enrolado en ‘Desafío Ártico’. Organizado por Maratón Dog, una ONG que él preside, realiza expediciones polares que promueven la educación de los más pequeños sobre la tenencia responsable de mascotas, poniendo el acento en la fuerte relación del hombre y el perro.

No había mejor escenario para esta tercera visita que el fin del mundo: Qaanaaq, al noroeste de Groenlandia, donde los perros que tiran de los trineos son en el medio de vida de los inuit. El día a día a -20º.C sólo puede llevarse adelante a través de la relación entre mascotas y esquimales: Ellos son el medio de transporte. Esta es la región de la tierra donde hay más perros que humanos. Y aquí, más que en otro lugar, se sufren las consecuencias del cambio climático y los perros groenlandeses, una de las razas más antiguas del mundo, comienzan a desaparecer: Ya no son tan necesarios. Los inviernos son cada vez más cortos y el mar helado, frágil.

En este ‘Desafío Ártico’, que parte desde Málaga el 26 de marzo, el hijo del aventurero, Manuel Calvo Ariza, se sube al trineo. A sus 16 años será el explorador polar más joven de la historia de España. Los compañeros de su clase de 1º de Bachillerato de Los Olivos tienen un héroe en la bancada: Un hito en la historia de la exploración. «El objetivo es concienciar sobre la tenencia responsable, historia y cultura del perro por un lado y sobre el cambio climático por otro», explica Manuel padre. El hijo, encantado: «No tengo miedo, voy con el mejor guía». 2 inuit y 32 perros les acompañarán en una travesía de 400 kilómetros por una de las poblaciones más septentrionales del mundo.

«El perro es más que un animal de compañía y la historia se escribiría de otra forma sin él», razona Manuel Calvo padre, que ahora también trabaja como director de relaciones institucionales de Tiendanimal, patrocinador en este ‘Desafío Ártico’. Esta expedición también contribuirá al desarrollo de investigaciones científicas enviando muestras biológicas a las Universidades de Málaga y Barcelona. «Sé que va a ser duro, pero merecerá la pena», dice un hijo que sin duda ha heredado el gen aventurero de su padre.