Sólo el 20% del pescado que se consume en Málaga se captura en la Bahía

El mercado de Atarazanas, en el Centro de Málaga, sigue siendo uno de los referentes para comprar pescado fresco.
El mercado de Atarazanas, en el Centro de Málaga, sigue siendo uno de los referentes para comprar pescado fresco. / Paula Hérrvele
  • El pescado de Málaga es reconocido por su calidad a nivel nacional, por lo que algunas de las mejores piezas se venden a precios elevados en Mercamadrid, Mercasevilla y Levante

La bahía de Málaga no da abasto. No es que no haya, como a veces se tiende a creer de forma errónea, pues las capturas se mantienen en unos niveles razonables. Es que el consumo de la provincia desborda la capacidad de las pesquerías del mar de Alborán. Así las cosas, con leves diferencias en función de la fuente informativa, menos del 20% de lo que se consume en Málaga se pesca aquí. La inmensa mayoría del pescado y el marisco fresco procede de Huelva, Cádiz y, fuera de Andalucía, de Galicia, según los datos aportados por la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta, así como por Mercamálaga y profesionales del sector.

Los malagueños están entre los mayores consumidores de pescado de España. De hecho, este producto es un pilar en la tradición gastronómica y tiene un fuerte componente turístico. Para poder estimar el consumo de productos pesqueros, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente proporciona regularmente datos que sólo están disponibles a nivel autonómico, aunque sirven para hacer una aproximación provincial. Con la última estadística disponible (2015) se superan los 13 kilos per cápita anuales. Sobre la población censal de la provincia de Málaga -cifrada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía en 1.627.491 habitantes en 2016- el consumo de productos pesqueros frescos en los hogares malagueños podría alcanzar un orden de 21.450 toneladas. Esta cifra es aún mayor si se considera la población real de la provincia, que algunas fuentes estiman en 2,2 millones de habitantes. Asimismo, esta cifra se incrementa al tener en cuenta los establecimientos de hostelería y restauración. Según la Cuenta Satélite de la Pesca elaborada por la Consejería de Agricultura y Pesca, el consumo en hogares representa en torno al 70%, y el 30% restante en establecimientos. De esta forma, la demanda de productos pesqueros frescos en la provincia supera ampliamente las 30.640 toneladas, sólo con la población local.

Y de todo esto, ¿cuánto se pesca realmente en Málaga? Durante el año 2016 en todas las lonjas de la Costa (de las que la de Caleta de Vélez es la más importante) se comercializaron 7.742 toneladas, con un valor de 18,52 millones de euros, según el Sistema Idapes de la Junta, que gestiona estadísticamente las capturas. El 79% son peces, entre los que destacan las ventas de sardinas, jureles y boquerones. Un 19% son moluscos, con el corruco (una especie de almeja); pulpo y la concha fina como las especies más representativas. El 2% restante son crustáceos donde la gamba comparte protagonismo con el camarón, el cangrejo y la cigala.

Puertos de procedencia

¿De dónde viene el género? Una de las principales fuentes de información sobre la distribución mayorista es Mercamálaga, que es también uno de los mayores centros logísticos de Andalucía. En este se comercializaron el año pasado un total de 36.144 toneladas, del que no todo se queda aquí, de ahí la diferencia con el dato general de consumo. De éstos, sólo el 13% se habían capturado en las costas de Málaga. Un 47% venía del resto de Andalucía (fundamentalmente Huelva, Almería y Cádiz); un 30% de otras comunidades autónomas (sobre todo, Galicia); el 4% de países de la UE (como Italia) y finalmente el 6% de terceros países. En este punto, merece la pena hacer un inciso para desterrar otro mito: Marruecos apenas aporta el 2% del género.

Una segunda vía para conocer esta proporción la aporta la Consejería de Agricultura y Pesca y se basa en el concepto de «consumo aparente», que pondera la producción con las importaciones, las exportaciones y las ventas a otras provincias. Según este método, casi el 75% procede de fuera de la provincia (la mitad del resto de Andalucía o de otras comunidades, y otro porcentaje similar de importaciones desde la UE y terceros países). Este otro cálculo eleva al 25% el consumo de género capturado en la provincia.

Según las últimas cifras de la Estadística de Comercio Exterior de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), desde la provincia se remitieron al exterior, ya sea a la UE o a terceros países, un total de 224 toneladas de productos pesqueros frescos, por valor de 1,1 millones de euros. En cambio, llegaron desde fuera 11.984 toneladas, con un valor de 57,4 millones. Por tanto, las importaciones de productos pesqueros frescos exceden ampliamente a lo que se vende en las lonjas malagueñas, lo que pone de manifiesto una vez más la necesidad de importar productos para satisfacer la amplia demanda.

Cotizado en el exterior

El pescado de la Bahía es famoso a nivel nacional por su calidad, y aunque no hay datos del volumen de ventas a otras provincias, algunas de las mejores piezas salen cada día con destino a centros mayoristas como Mercasevilla y Mercamadrid, aunque una parte también se queda en la capital y la Costa del Sol. En este aspecto hace hincapié Miguel Ángel Carmona, patrón mayor de Fuengirola y presidente de la Federación de Cofradías de la provincia. «Restaurantes de primera categoría demandan productos de aquí, pero eso se paga, por ejemplo, a 40 euros el kilo de gambas en la lonja».

Y añade: «Aquí hablamos de calidad, no de cantidad, nuestro pescado tiene otro sabor». La logística juega un papel crucial en este sector: «El mayor mercado de pescado de España es Mercamadrid. El género sale a la una y a las 9 de la noche está allí, y se cotiza mucho en las lonjas». Frente a la entrada generalizada de producto de todas partes a precios más competitivos, Carmona reitera que los pescadores locales compiten con la calidad, por lo que reivindica el etiquetado y la trazabilidad del producto. «Los consumidores tiene derecho a saber de donde viene lo que comen para que no les engañen».

Consumidores exigentes

Javier Belman, propietario del puesto Belman del mercado de Atarazanas, coincide con las estadísticas oficiales y pone de relieve que de lo que se vende en el mercado, en torno al 20% es de la Bahía. Al margen del origen, reivindica el alto nivel del género que se ofrece: «Los mejores pescaderos del mundo son los malagueños; aquí se sabe trabajar el pescado mejor y se vende mucha calidad, porque al cliente le gusta comer bien».

Juan Román, directivo de Román y Martos, uno de los principales distribuidores de productos frescos, pone de relieve que a los mercados y restaurantes de la ciudad llega género de todas las lonjas españolas. «Málaga es la ciudad que más calidad consume de España, aquí llega lo mejor de cada sitio, hay una restauración y un cliente que consume calidad. Al mismo tiempo, desde aquí se manda género a ciudades como Madrid, Sevilla, Barcelona y Valencia a diario; a la vez que crecen también las exportaciones a Europa.

María del Carmen Navas, patrona mayor de Caleta de Vélez, coincide en que se vende mucho a Mercasevilla, Mercamadrid, Mercagranada y los centros mayoristas de Levante; mientras que también se empiezan a exportar especies como la lacha (similar a la sardina, pero más grande) a Estados Unidos. Las palabras de esta experta sirven de conclusión general: «Entra mucho pescado de fuera y eso perjudica a los precios, aunque el producto malagueño se cotiza alto».

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