Diario Sur

Se buscan ciclistas voluntarios para medir la calidad del aire en Málaga

Bici con medidor
Bici con medidor
  • Urban Clouds desarrolla un medidor portátil y colaborará con el Ayuntamiento en el nuevo estudio de calidad ambiental

La empresa malagueña Urban Clouds se ha embarcado en un proyecto que permitirá conocer a pie de calle cómo es la calidad del aire en toda la ciudad. Para ello, ha desarrollado un medidor portátil y ahora busca ciclistas voluntarios, que se muevan habitualmente a pedales por la urbe, para recoger los datos, que servirán para el nuevo estudio de calidad ambiental de la ciudad.

El proyecto se llama 'Appmosfera', según explica Daniel Caro, director gerente de Urban Clouds, que ha firmado un contrato con el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento para hacer las mediciones sobre el terreno. En la iniciativa también colabora Correos, que incorporará su tecnología en los carritos de reparto. Con los datos recabados se redactará el futuro plan de calidad de aire.

El proyecto tiene varias fases, y en la primera van a repartir 40 dispositivos a otros tantos ciudadanos voluntarios, "con la única condición de que utilicen habitualmente la bici como medio de transporte". "Los ciclistas son un grupo de riesgo porque hacen ejercicio en el foco de la polución", subraya el empresario; "queremos darles herramientas para evitar los lugares más contaminados en sus rutas". Con todos los datos generados, que son totalmente anónimos, se hará un mapa con el que Medio Ambiente podrá saber dónde hay problemas.

El dispositivo, fabricado en Málaga, está equipado con cinco sensores que miden diez gases, entre ellos los irritantes (que afectan a la respiración y se notan) y el monóxido de carbono, así como un sensor de partículas. También controla la temperatura y el grado de humedad. "Es fruto de un año de trabajo para bajar al máximo los costes y equipa sensores muy modernos". El ensamblaje, que se hace netamente en los talleres de la entidad, se hace sobre una caja de madera de caoba, "un material sostenible y decorativo", con un tamaño pequeño y un peso de sólo 200 gramos. "El ciclista lo puede llevar en la cesta, enganchado en la mochila o en la propia bici". La batería dura 36 horas, una semana aproximadamente, lleva un pequeño ventilador que no vibra ni suena, y cuando la máquina avisa el voluntario hay que recargarlo.

Descarga de la información

Para la descarga de la información al servidor central de la base de datos hay dos opciones: o bien se engancha al móvil y se actualiza permanentemente (con consumo de datos); o bien el teléfono guarda la información y la descarga al llegar a casa con wifi. La información se tiene que subir a diario, recalca Daniel Caro. La toma de información se extenderá durante un mínimo de un año. El aparato también tiene ventajas para su portador, ya que cuenta con una serie de leds de colores que avisan de si la calidad del aire es buena, mala o regular.

Perfiles

Ya se han inscrito varios voluntarios, pero la búsqueda sigue abierta para contactar con perfiles diferentes (hombres y mujeres de distintas edades) y sobre todo que usen mucho la bici por diferentes zonas de la capital, para tener cubierta más o menos todos los barrios. "Todo es gratis para los voluntarios, y así baja mucho el coste del estudio para el Ayuntamiento. Lo que decimos es que la calidad del aire es un problema que todos generamos y que entre todos tenemos que solucionar".

El cupo se cerrará en dos semanas y los interesados se pueden inscribir a través del correo electrónico info@urbanclouds.city; y en las redes sociales: Facebook (UrbanClouds) y Twitter (@UrbanClouds_ES).

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