Diario Sur

Rosario Monter: «La pena de Parque Animal es más dura por falsificar papeles que por matar a los perros»

Rosario Monter, ayer en el Colegio de Abogados
Rosario Monter, ayer en el Colegio de Abogados / Paula Hérvele
  • Rosario Monter Presidenta de la federación de protectoras de animales Tidus. Reclama «penas más contundentes» para casos tan graves como este y que se equiparen con el resto de países europeos

El Colegio de Abogados celebró ayer una mesa redonda para analizar la reciente sentencia sobre el caso de Parque Animal. Entre los ponentes se encontraba Rosario Monter, abogada especializada en derecho animal, coordinadora de la sección de Derecho y Bienestar Animal del colectivo profesional y presidenta de la federación Tidus.

¿Cómo valora la sentencia de Parque Animal?

Ha sido importante por el acto en sí, lo que ha ocurrido según los hechos probados es de especial crueldad y ha quedado muy bien reflejado en la sentencia, que es exquisita a efectos jurídicos. El tratamiento y el procedimiento doloso en la eutanasia de los animales, en gran cantidad y con la especial crueldad que revisten los hechos, ha creado una alarma social sin precedentes. El juzgador ha aplicado la máxima pena posible, aplicando el artículo 337 que estaba vigente cuando los hechos sucedieron (entre los años 2008 y 2010). El Código Penal, como todas las leyes, se aplican en el momento de comisión de los hechos. Si esto hubiera ocurrido ahora y se juzgara conforme al nuevo artículo 337 podían haberse aplicado ciertas agravantes, por lo que podríamos haber llegado hasta 18 meses de prisión. Por tanto, es relevante en ambos sentidos: por los hechos y desde el punto de vista jurídico.

A muchos animalistas les queda una sensación agridulce, porque la pena es mayor por la falsedad documental que por la matanza de 2.000 animales.

A los que defendemos los derechos de los animales nos queda ese mismo sabor agridulce. Es un paso importante que los jueces y tribunales estén tomando en consideración la protección de los animales. En ese sentido es positivo. Pero, como bien dice, otros delitos que no llegan a causar un sufrimiento, porque una falsedad documental no causa ningún sufrimiento al documento, por decirlo sarcásticamente, tienen mayor pena. Esa es nuestra lucha, que está en conseguir un Código Penal acorde a la normativa de nuestro entorno. En Alemania son tres años; en Francia son dos años de prisión efectiva, y aquí siempre depende del juzgador y si el acusado no tiene antecedentes penales puede que no la cumpla directamente. Quisiéramos penas más contundentes en casos tan graves como este y muchos otros, y especialmente cuando estos hechos delictivos se cometen en instalaciones dedicadas a la protección y el bienestar de los animales, que tiene un extra de punibilidad, a mi parecer. Aparte, partimos de la base de que el Código Civil todavía sigue reconociendo a los animales como cosas. Tenemos que atenernos a las directivas y a las normas comunitarias, acuerdos y convenios, que al final quedan en papel mojado. Hace falta un empuje.

El propio juez dijo que la ley era laxa en la sentencia. ¿Cree que tras este caso se abre la puerta a un cambio legislativo en España?

Puede ser un hito a nivel nacional, porque se ha conocido en toda España, y puede dar pie a una reforma. Pero éstas son lentas, tengamos en cuenta que el Código Penal se acaba de reformar el año pasado y no se hace de la noche a la mañana. Hay mucha gente involucrada: hay una asociación parlamentaria de defensa de los animales y asociaciones protectoras, y es cuestión de unirnos y tirar para adelante con un proyecto de ley, para que actos como estos se puedan subsumir en un tipo delictivo determinado.