El alcalde y el consejero, en una de sus ultimas citas.
El alcalde y el consejero, en una de sus ultimas citas.

El divorcio del Metro al Hospital Civil se consumará en Navidad

  • La Junta y el Ayuntamiento cuadran agendas para una reunión final, entre el 26 y el 30 de diciembre, que previsiblemente escenificará la ruptura

Los divorcios no son situaciones agradables, menos todavía si tienen lugar en una fecha tan simbólica como la Navidad. Pero la vida es como es y, salvo milagro (navideño) de última hora, todo apunta a que la ruptura institucional entre el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía a propósito del metro al Civil se producirá la última semana del año. De momento, los escasos acercamientos técnicos que se han producido para estudiar la propuesta municipal del 'metrobus' no han permitido ningún avance ni cambio de postura; por lo que las partes siguen enrocadas en sus respectivas posiciones. A saber: para la Consejería de Fomento, sólo cabe hacer el tranvía en superficie como se pactó en el protocolo de intenciones de 2013. Para el equipo que dirige el alcalde, Francisco de la Torre, el carril bus en Eugenio Gross es una opción que capta más viajeros y no molesta a los vecinos de la zona.

De manera que, según fuentes de la negociación consultadas ayer, está pendiente para la próxima semana una última reunión jurídica y ya se está buscando fecha, con las agendas del regidor y del consejero de Fomento, Felipe López, para la definitiva comisión de seguimiento, que tendrá lugar previsiblemente entre el 26 y el 30 de diciembre.

A partir de este punto, si la posición municipal continúa siendo la de rechazar de plano la ampliación del suburbano, el Gobierno andaluz iniciará la hoja de ruta para culminar la tramitación administrativa y comenzar los trabajos sin consenso, mediante la declaración de «interés metropolitano» por parte del Consejo de Gobierno, e incluso licitar las obras. En el momento en que el Consistorio rechace de forma explícita su ejecución -algo que todavía no se ha producido- el caso irá al Contencioso-Administrativo, que tendrá que determinar a cuál de las dos administraciones le corresponde pagar a la concesionaria, Metro de Málaga, por los más de tres millones de viajeros presupuestados, un número equivalente en millones de euros, cada año, hasta el 2042.

En ese punto habrá que negociar además de qué forma va a pagar la ciudad la deuda reconocida por los tribunales (14,3 millones) por su aportación a las obras de las líneas 1 y 2, y que el Gobierno andaluz, en este escenario de conflicto, no está dispuesto a convalidar con obras de movilidad. Y, suma y sigue, el 25% de la tarifa técnica (la subvención del billete a los viajeros): otros 17,5 millones anuales.

Trabajadores molestos

Por otra parte, CC OO denunció ayer que los salarios de los trabajadores de Metro de Málaga son los peores de las empresas concesionarias de España y reclamó una negociación de las condiciones laborales. El presidente del comité de empresa, Juan Vicente Pomares, comentó que los técnicos de operación y los operadores de línea cobran, por ejemplo, un 15% menos que los trabajadores sevillanos. Por ello, el sindicato informó de que se ha convocado una asamblea de trabajadores el próximo 20 de diciembre para abordar la posible convocatoria de movilizaciones a principios de año.

La empresa declinó dar su versión sobre estas críticas. Desde la Consejería de Fomento pidieron que ambas partes acerquen posturas y se garantice la prestación de los servicios públicos.

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