Diario Sur

De la Torre rechaza dar el proyecto por fracasado y aún confía en que el promotor pague

  • “Antes de hablar de resolución, lo ideal es que salga como estaba previsto, no nos vamos a salir de ese camino”, ha subrayado el regidor

El alcalde, Francisco de la Torre, ha rechazado anular el convenio urbanístico que sustenta el hotel de Moneo como han solicitado este jueves algunos de los grupos de la oposición al expirar el plazo otorgado a la promotora para que salde su deuda millonaria con las arcas locales. “Antes de hablar de resolución, lo ideal es que salga como estaba previsto, no nos vamos a salir de ese camino”, ha subrayado el regidor, quien ha mostrado aún su confianza en que Braser II aporte al menos un aval de un millón de euros que haría posible retomar los trámites para los permisos de las obras que la oposición tumbó en julio ante el impago de la deuda. Ciudadanos puso como condición para desbloquear esos permisos, con su abstención en una nueva votación en el seno del consejo de la Gerencia de Urbanismo, que la empresa al menos pagara o avalara parte del débito. Un ofrecimiento que, según fuentes de la formación naranja consultadas por este periódico, aún está sobre la mesa.

“Aún estamos abiertos al tema del aval”, ha apuntado De la Torre, quien ha argumentado que ello es compatible con las medidas que pueda adoptar Gestión Tributaria para intentar cobrar la deuda. El alcalde ha reconocido que su abono “tendría que haberse producido ya”. No obstante, ha explicado que no se conocerá con certeza si se ha saldado o no hasta que no se efectúe un rastreo por los bancos en los próximos días para comprobar si se ha producido algún ingreso al respecto. Con todo, en un caso de esta magnitud, lo lógico es que el promotor avise al Ayuntamiento de que ha pagado o ha aportado algún tipo de aval, algo que De la Torre todavía espera que se produzca en los próximos días.

Con todo, ha recordado que, aunque se desbloquearan los permisos que quedaron frenados por la oposición este verano, la licencia de obras sólo se expediría, es decir, se haría efectiva, para el momento en que Braser II abone la totalidad del débito, es decir, más de seis millones de euros sumados recargos e intereses.