Diario Sur

Tensión y banderas piratas en los Bomberos y la Policía Local de Málaga

La bandera pirata ondea en los cuarteles de Bomberos de Málaga
La bandera pirata ondea en los cuarteles de Bomberos de Málaga / SUR
  • Amenaza de conflicto laboral en ambas plantillas ante la parálisis en la negociación del acuerdo de funcionarios

Al Ayuntamiento de Málaga puede estallarle un doble conflicto laboral por parte de los policías locales y de los bomberos. De momento, es una amenaza en ciernes, pero a medida que pasan los meses sin que se produzcan avances en la negociación del acuerdo de funcionarios la tensión va en aumento. Si hace un mes eran los policías locales los que se concentraron frente a las puertas de la Casona del Parque para exigir unas mejoras en el Cuerpo que también expusieron la semana pasada en el Pleno, en la torre de los parques de bomberos vuelven a ondear banderas piratas, como ya ocurriera hace dos años, y que llevó incluso a la apertura de expedientes disciplinarios, mientras que en algunos vehículos de extinción de incendios también se han podido ver pancartas que dejan entrever el malestar de la plantilla («La mentira y el engaño a los dos nos hacen daño», rezaba una de ellas). En ambos casos, el motivo de las protestas es el mismo: la parálisis a la hora de cerrar un nuevo convenio colectivo que recoja sus principales reivindicaciones, más sociales que económicas.

Las de los bomberos no son precisamente nuevas y se resumen en las tres ‘R’: un reglamento nuevo que actualice al vigente desde 1959, la reducción de la jornada laboral que es de 1.944 horas anuales –«la más alta de España», remarcan– y la reclasificación profesional del grupo C2 al C1 para tener la categoría de bomberos especialistas como ya sucede en otras capitales como Sevilla, Huelva, Granada y Cádiz o en municipios de la provincia como Marbella y Mijas. «Llevamos dos años negociando el acuerdo de funcionarios dentro de una aparente paz social, pero la situación ha llegado ya a un extremo que la plantilla empieza a reventar», apunta el portavoz del Sindicato Profesional de Bomberos de Málaga, Andrés Millán, quien desvincula a su organización de estas protestas.

En el caso de la policía local no hay unidad entre los propios sindicatos específicos, ya que mientras en la UPLB (fuerza mayoritaria) se desmarcan de cualquier protesta y sigue apostando por llegar a una acuerdo sin alzar la voz, en el Sindicato Independiente de Policía de Andalucía (Sip-An), que cuenta con más de 300 afiliados, consideran que se acerca el momento de pasar a la acción para que se cumplan sus peticiones, que pasan fundamentalmente por solucionar problemas que padece el Cuerpo como el déficit de efectivos en la plantilla, que no haya chalecos para todos los agentes, que no se sepa hasta unos días antes en qué turno se trabaja y la falta de efectivos para cubrir los eventos que tienen lugar en la ciudad «que obligan a trabajar hasta 16 horas seguidas o una semana sin descansar», tal y como precisa el secretario del sindicato, Manuel Troyano.

De momento, al margen de la citada concentración y de su presencia en el Salón de Plenos en la sesión de la semana pasada, las acciones reivindicativas se están focalizando en las redes sociales, donde se aprovecha cualquier comentario del alcalde, Francisco de la Torre, para pedirle algún gesto hacia la plantilla. A modo de ejemplo, cuando el regidor daba la enhorabuena al Unicaja por su victoria del domingo frente al Barcelona, «fruto de la fe, pasión, fuerza, táctica, estrategia y apoyo formidable de la afición», el Sip-An le añadía un «enhorabuena por su labor a la Policía Local este duro fin de semana, fruto de la vocación y el amor por el servicio público a Málaga». Sobre la posibilidad de elevar el tono, Troyano se remite «a lo que decidan los afiliados», aunque dejando caer que «a partir de ahora, ya se verá porque la tensión cada vez es mayor». El último conflicto laboral en la plantilla policial se produjo hace ahora dos años y se escenificó fundamentalmente con agentes persiguiendo al alcalde en los actos públicos que tenía.