Diario Sur

Los rodeos de la rotonda de Larios

El monumento al marqués de Larios, obra de Mariano Benlliure, fue inaugurado en el año 1899.
El monumento al marqués de Larios, obra de Mariano Benlliure, fue inaugurado en el año 1899. / Ñito Salas
  • El alcalde de Málaga duda sobre la reubicación del monumento al marqués un día después de plantearla

La escultura del marqués de Larios es a la calle que lleva su nombre, lo que son al alcalde, Francisco de la Torre, las dudas y cambios de pareceres sobre proyectos por venir. Un día después de que el equipo de gobierno municipal expusiera a los grupos de la oposición la idea de suprimir o reducir la rotonda en la que se ubica la estatua para permitir la prolongación en línea recta, hacia la plaza de la Marina, de los futuros ejes viarios y peatonales de la Alameda Principal, cuyos laterales se cerrarán al tráfico, el regidor colocó interrogantes a la propuesta e incluso admitió que no debería haberse contado a los concejales de los otros partidos.

«Quizá sobre ese tema, sin tenerlo claro la Gerencia, no debe haberse dicho nada a los grupos», llegó a afirmar ayer De la Torre, culpando a los responsables de Urbanismo de abrir un debate en la ciudad para el que, según el regidor, «es necesario tener las soluciones técnicas bien estudiadas para estar convencidos de las ventajas que tiene». Con todo, una vez abierto el melón, reconoció que «no viene mal hablar sobre ello» porque «es un tema que lógicamente está en estudio ahora», dijo.

Aunque, según reconoció el alcalde, todavía no ha visto planos que reflejen la idea, la propuesta ya está en la calle y ha generado división de opiniones. Según las de personalidades de la cultura y la arquitectura malagueña recabadas por este periódico, en principio y a expensas de conocer el proyecto concreto que pueda definir el Ayuntamiento, no existe un rechazo mayoritario a desplazar el monumento si se suprime la rotonda en la que se ubica. El presidente de la Academia de Bellas Artes de San Telmo, José Manuel Cabra de Luna, indicó que la estatua «no es inamovible siempre que se respete su conexión con la calle Larios». «Su ubicación actual responde a que el personaje fue el impulsor de la calle que lleva su nombre, así que siempre que la solución sea conectarla con Larios, no me parece mal. No creo que el que se encuentre en ese sitio tenga tanto peso en la imagen de la ciudad», señaló Cabra de Luna.

Diego Rodríguez, presidente del Ateneo de Málaga, tampoco se opuso a la posibilidad de que haya que mover al marqués de sitio siempre que ello suponga una mejora para la movilidad circulatoria y peatonal en la ciudad. No obstante, pidió que la nueva ubicación que se plantee para el monumento sea «un lugar digno para lo que este personaje significa históricamente en el desarrollo industrial de la ciudad». «Es el símbolo de una época de Málaga», añadió.

Arquitectos

El decano del Colegio de Arquitectos, Francisco Sarabia, sí mostró dudas sobre la necesidad de trasladar el monumento para dar paso a la transformación del eje de la Alameda Principal. «No sé si lo tocaría. En este caso, quiero ser conservador y, sabiendo que funciona y que está bien ahí, no creo que esté reñido dejar la escultura donde está con el tema de reducir o modificar el tráfico», argumentó.

En cambio, para el arquitecto Juan Gavilanes, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Málaga y uno de los autores del proyecto de peatonalización de la calle Larios y la plaza de la Constitución, resulta algo «natural» que se suprima la rotonda al perder su función para el tráfico en la zona. «Una estatua es algo móvil. Creo que si se quita de ahí, la Alameda va a lucir mucho más y se va a clarificar el tema del tráfico», opinó Gavilanes, quien valoró muy positivamente que los pasillos peatonales que se van a ganar en las calzadas laterales de la Alameda Principal puedan prolongarse en línea recta hacia la plaza de la Marina con la supresión de la rotonda. «Creo que habrá espacio suficiente para reubicar la estatua bien y con criterio», abundó.

En el mismo sentido, el arquitecto Salvador Moreno Peralta apuntó que la peatonalización de los laterales de la Alameda Principal y su prolongación hacia la plaza de la Marina abren «un panorama sugerente de continuidad peatonal y rodada» que hace que sea «planteable» la posibilidad de suprimir la rotonda y trasladar la escultura del marqués. «Siempre habrá algún sitio donde colocarlo, no tiene por qué ser malo o inadmisible trasladarlo. No creo que una rotonda en ese punto tenga que ser indispensable, ahí cabe una buena remodelación del espacio urbano», dijo Moreno Peralta.