Diario Sur

Vecinos del Centro de Málaga amenazan con denunciar al Ayuntamiento en su guerra contra el ruido

Representantes de los colectivos vecinales, ayer.
Representantes de los colectivos vecinales, ayer. / Fernando González
  • Responsables de cinco asociaciones del distrito exigen al Consistorio que apliquen las ordenanzas en cuanto a horario y a ocupación

La guerra contra el ruido ha generado un nuevo enfrentamiento entre vecinos y hosteleros, que apenas se ponen de acuerdo en situar al Ayuntamiento en el centro de sus dianas. Ayer, con apenas unas horas de diferencia, los residentes denunciaron que el Consistorio no hace cumplir la normativa; y un grupo de hosteleros criticó el intento municipal de destruir la hostelería.

El primero de ellos lo organizaron los vecinos, que se han aliado para luchar unidos. Representantes de las asociaciones de vecinos Centro Antiguo, Málaga Centro, Andrés Pérez, Victoriana de Capuchinos y de la plataforma El Centro también vive amenazaron con acudir a los tribunales si el Ayuntamiento no obliga a los establecimientos a cumplir las ordenanzas, sobre todo por los problemas derivados de la contaminación acústica y de la ocupación de la vía.

En el primer acto conjunto celebrado por todos los colectivos recordaron que su principal demanda es que se defienda el uso residencial del Centro, ya que es algo que se recoge en el PGOU y en el avance del Plan Especial del Centro. En este sentido, avanzaron que el próximo jueves celebrarán una asamblea informativa en la junta de distrito para informar a todos los vecinos de la problemática actual y debatir las medidas que van a tomar a partir de ahora.

La presidenta de la asociación de vecinos Centro Antiguo, Ester Ramírez, explicó que los vecinos quieren un Centro habitable y que el alcalde haga cumplir la ley. «El ruido es el que nos une a todos; y por eso veremos si hay que tomar medidas legales». Algo más duro fue Antonio César, presidente de la asociación vecinal Málaga Centro, quien consideró que el Ayuntamiento tiene en marcha un plan para expulsar a los vecinos del Centro. «Antes de empezar la ratificación (peatonalización) vivíamos 30.000 personas en el Centro, hoy sólo lo hacemos 4.942», lamentó. De entre todas las trabas que se encuentran los residentes destacó, sobre todo, los problemas de movilidad.

Las personas que se sentaron juntos en la mesa quisieron aclarar que no están en contra de la hostelería, sino de los incumplimientos de algunos empresarios. En este sentido, Manuel Fernández, portavoz de la plataforma El Centro también vive, afirmó que ellos son los primeros en hacer uso de las terrazas de los negocios. «No estamos en contra de los hosteleros, pero sólo pedimos que cumplan con la normativa permitida».

La réplica de la Asociación de Habitantes del Centro no se hizo esperar. Por la tarde, en un acto programado bastantes días antes que el vecinal, este grupo formado mayoritariamente por empresarios y defensores de la hostelería en la ciudad denunciaron que el Ayuntamiento quiere hacer retroceder a la hostelería sirviéndose de las actuaciones planteadas por la asociación de vecinos. Este colectivo, liderado por el empresario Félix Martín y que cuenta con el respaldo de la asociación de hosteleros Mahos, exigió que el Centro se considere un espacio de máxima afluencia y denunció que más de mil empleados serán despedidos por la reducción del número de terrazas. Igualmente criticó la ausencia de informes que justifiquen la reducción de las terrazas y el trato de favor hacia empresarios de determinadas calles.