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Detienen a una malagueña que pactó cobrar 10.000 euros por ser vientre de alquiler

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Imágenes de la operación 'Princesita'. / Guardia Civil | Vídeo: Atlas

  • La Guardia Civil ha arrestado también a los supuestos compradores, una pareja de Almería que se llevó a la pequeña tres días después del parto

Los investigadores la bautizaron como ‘operación Princesita’. Agentes adscritos a la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz han frustrado la supuesta venta de una recién nacida con sólo tres días de vida y han detenido tanto a la madre, que tiene 28 años y es de Marbella, como a los presuntos compradores, una pareja de Almería que habría pactado el pago de 10.000 euros a la progenitora por prestarse como vientre de alquiler –la inseminación se llevó a cabo en una clínica de Benalmádena– y entregarles a la pequeña tras el parto.

La investigación comenzó cuando la Benemérita tuvo conocimiento de que la joven malagueña, que reside desde hace meses en la localidad gaditana de Villamartín (12.500 habitantes), podría haber recibido 10.000 euros por ceder a su hija recién nacida a una pareja de peluqueros que vive en la provincia de Almería. Al parecer, los investigadores habrían encontrado unos mensajes de WhatsApp que apuntarían en este sentido.

El siguiente paso fue entrevistarse con los servicios sociales del municipio gaditano, donde les informaron de que, en una visita reciente a la madre, al preguntarle por su embarazo, ésta les manifestó que el bebé había nacido muerto y que había donado el cuerpo a la ciencia.

Para comprobar este extremo, los agentes del Instituto Armado se desplazaron al hospital en el que habían asistido a la joven y solicitaron todos los informes del embarazo. Allí les confirmaron que la mujer había ingresado para alumbrar a una niña en condiciones de salud normales. Madre e hija fueron dadas de alta a los dos días, «siendo lo más significativo el hecho de que la pequeña no se había inscrito en el registro civil de la localidad», según informó ayer la Guardia Civil de Cádiz.

Los investigadores descubrieron que, en esas fechas, los supuestos compradores, dos peluqueros que residen en un pequeño pueblo de la provincia almeriense, se desplazaron a Cádiz para llevarse a la recién nacida y se citaron unos días después con la madre en Almería para inscribirla en el Registro Civil y firmar un documento notarial por el que cedería al padre la tutela de la niña. Los guardias civiles no la dejaron sola y se trasladaron a Almería para vigilar que la menor se encontrase en buen estado.

Con los indicios recabados, citaron a las dos partes. Al interrogar a la madre, obtuvieron «evidencias» de que se había «puesto de acuerdo con la pareja sobre lo que tenía que declarar» si le preguntaban cómo se conocieron, el inicio de la relación o la negativa ante cualquier contraprestación económica por la cesión de la niña, según indicó la Benemérita.

Tras tomar declaración a todos los implicados, los agentes detectaron «numerosas contradicciones», ya que la pareja almeriense habría contactado con la joven, así como con más chicas, a cambio de una cantidad de dinero para que se sometieran a un tratamiento de inseminación artificial conyugal, con el supuesto objetivo de cederles el bebé tras el alumbramiento.

Así, la investigación concluyó que la joven habría accedido a inseminarse hasta en dos ocasiones para obtener el dinero prometido hasta que finalmente se quedó embarazada. El tratamiento se llevó a cabo en una clínica privada de Benalmádena, lo que «contrasta con la precariedad económica de la mujer», teniendo en cuenta el elevado coste del mismo.

Por todo ello, se detuvo a los tres implicados como presuntos autores de un delito contra las relaciones familiares por alteración de la paternidad, estado o condición de la recién nacida, que ya está bajo la protección de la Junta de Andalucía. Los tres han quedado en libertad con cargos.