Diario Sur

El alcalde estudia abrir de forma provisional el campamento Benítez los domingos y festivos

El futuro de campamento Benítez se ha tratado en la comisión de Transparencia esta mañana.
El futuro de campamento Benítez se ha tratado en la comisión de Transparencia esta mañana. / P. R. Q.
  • Pomares subraya que el retraso de la aprobación definitiva del plan especial por la Junta y las obras posponen su inauguración como parque hasta finales de 2018

  • Habrá que desdoblar el arroyo el Cañuelo, que costaría al menos un millón de euros

La comisión de Transparencia, que se ha celebrado esta mañana en el salón de plenos, presidida por el viceportavoz Mario Cortés, ha sido realmente esclarecedora respecto al futuro del campamento Benítez. No era en vano, a la salida de la misma, era cuando el alcalde Francisco de la Torre, explicaba en los pasillos a los medios de comunicación, que está estudiando la apertura provisional del campamento Benítez los festivos y los domingos, habida cuenta de que el espacio ya tenía uso militar y que no hay ningún elemento en la parcela que sea peligroso. “El parque es perfectamente accesible. Estoy estudiando la oportunidad de gestionar una apertura provisional del campamento Benítez, porque realmente me duele que no se pueda abrir”, a lo que añadía que “habría pedir transparencia a la Junta de por qué está tardando tantísimo en realizar los trámites para la aprobación definitiva del plan especial, que tanto está retrasando el proyecto” explicaba.

De hecho, el concejal de Urbanismo, Francisco Pomares, achacaba que desde febrero de 2014 se está tramitando el plan especial, y que la Junta inexcusablemente agota todos los plazos para entregar la documentación que es necesaria para que el Ayuntamiento subsane los documentos o el proyecto, y también achacó a que Aviación Civil tardó seis meses en contestar que la balsa no podía seguir allí porque afectaba al tránsito de vuelos, “una verdadera pena que sigo sintiendo por los malagueños, que no podrán disfrutarla”.

Respecto a la Junta, Pomares dijo que ya estaba terminado el estudio de Emasa sobre inundabilidad y que se habría concluido que debe desdoblarse el arroyo El Cañuelo “lo que obligará a retrasar aún más el proyecto, ya que afecta de norte a sur a la finca y a los accesos no siendo necesario porque no habrá ninguna infraestructura en el parque”, pero “aún habiendo subsanado este error, la Junta sigue sin aprobar definitivamente el plan especial y no nos confirma nada, por lo que hasta que no lo veamos publicado, los equipos técnicos no se pueden poner a trabajar para redactar proyecto y plazos”.

Respecto a esta obra de desdoblamiento del arroyo El Cañuelo, el concejal de Urbanismo subrayó que se prevé que, al menos, pueda costar un millón de euros, y que retrasará la redacción del proyecto y licitación al menos medio año, y que suponiendo que su ejecución y la del resto del parque necesite de un año y medio, el campamento Benítez como parque tal y como se había proyectado no se inaugurará definitivamente hasta finales de 2018, según cálculos de Pomares. De ahí que el alcalde, más tarde, subrayara su intención de que los malagueños lo utilicen de forma provisional los domingos y festivos, y que una vez empezadas las obras, éstas obviamente sólo se realicen durante la semana, para que los fines de semana siga siendo posible acceder a él.

La oposición, tanto el portavoz de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, como el socialista Sergio Brenes, le afearon a Pomares que se iniciasen las obras antes de realizar el plan especial, y que tras la paralización se habían robado cables, y otros materiales “y hasta las tapas de los registros”, puntualizó Brenes. Pomares, sin dar rodeos, asumió que había sido un error porque “o bien debiéramos haber hecho una valla perimetral o haber contratado seguridad”, pero valoró que del millón de euros gastado en los cuatro proyectos (balsa, red de saneamiento y abastecimiento de agua; alumbrado, riego, bombeo y filtración) se había perdido la mitad de los 139.000 euros que había costado la balsa, ya que el 50% se utilizará como depósito” y explicó que el cableado se retiró en su totalidad cuando se apercibieron de que hubo actos vandálicos y robos en la finca, pero no entró a valorar cuánto dinero habrían supuesto las pérdidas.

Respecto al presupuesto para el Benítez, el gerente de Urbanismo, José Cardador, explicó que en el de este año 2016 había destinados un millón de euros del Ayuntamiento y otro millón de euros de la Diputación para los accesos, y que ambos eran “finalistas” por los que debían dedicarse al espacio en cuestión, y criticó también dando varias fechas la tardanza “sin explicación” de la Junta en aprobar definitivamente el plan especial, que está retrasando todo el proyecto.

No obstante, tanto Zorrilla como Brenes le agradecieron a Pomares la sinceridad a la hora de explicar todo el proceso, aunque el edil socialista insistiera en saber quién había sido el responsable político de empezar las obras antes de tener el plan especial aprobado por la Junta. Zorrilla, por su parte, lamentó que tuviera que tirarse dinero público a la basura por la falta de planificación. El edil de Ciudadanos, Alejandro Carballo, aprovechó para deslizar la pincelada de humor preguntándose: ¿Irán nuestros nietos al Benítez? La respuesta está ahora en manos del alcalde si abre el espacio de forma provisional en domingos y festivos, una medida, sin duda, que sería aplaudida por muchos malagueños.