Diario Sur

La Junta desbloquea el proyecto residencial de Martiricos

Los restos, una vez ocultados con tierra. :: fernando gonzález
Los restos, una vez ocultados con tierra. :: fernando gonzález
  • Cultura aprueba la propuesta de la promotora para modificar la distribución del 'parking' subterráneo respetando el alfar romano encontrado

El proyecto residencial para la zona de Martiricos ve la luz al final del túnel en el que lo sumió, a principios de este año, la aparición de restos arqueológicos durante la excavación para los sótanos de aparcamientos sobre los que se asentará su primer edificio, un bloque de 80 pisos de protección oficial como primera fase de un conjunto de 224 VPO. La Consejería de Cultura ha emitido una resolución en la que da luz verde a la propuesta presentada por la promotora, la empresa Espacio Medina -sociedad formada por la promotora madrileña Espacio y Acinipo (Unicaja)- para integrar en el proyecto estos restos, pertenecientes a una industria alfarera de la época romana. La integración se llevará a cabo ampliando los sótanos de 'parking' hacia las vías adyacentes, la calle Toledo y el paseo de Martiricos, de forma que tendrán una planta en forma de 'U', dejando en el centro los hornos alfareros de la época romana.

La delegada de la Consejería de Cultura, Monsalud Galindo, explicó que, con esta resolución, el proyecto puede seguir su tramitación ante el Ayuntamiento para que se retomen las obras. No obstante, esto no será posible hasta que no se apruebe la modificación de la actuación que la promotora debe presentar ante la Gerencia de Urbanismo para variar la distribución del aparcamiento, que mantendría el mismo número de sótanos (tres) y de plazas (unas 320).

Según pudo conocer este periódico, en el informe de Cultura se describen los hallazgos registrados durante las excavaciones realizadas por la empresa Taller de Investigaciones Arqueológicas, que han permitido documentar hasta cinco fases de ocupación de los terrenos. La primera data del siglo VI antes de Cristo. De la época romana altoimperial, entre mediados del siglo I antes de Cristo y principios del siglo II, es el alfar, dedicado a la producción de ánforas para transportar vino, aceite o salazones. El informe arqueológico señala que esta industria comenzó con un horno de grandes dimensiones, del que se conservan los restos de su cámara de combustión y los pasillos para introducir la leña, al que se le añadieron dos nuevos hornos con piletas de decantación de arcilla y una de agua. Además de restos de las ánforas que se producían en este lugar, aprovechando las arcillas de las orillas del Guadalmedina, han aparecido materiales identificados como la resina o 'pez' empleada para la impermeabilización del interior de las ánforas. También identificado como de época romana, apareció un camino con dos tumbas de incineración y dos cráneos. Durante el periodo islámico, la zona quedó para uso agrícola.

Futura exposición

Cultura resalta en su resolución que este hallazgo tiene un valor histórico «incuestionable» porque constituye un «documento excepcional para la explicación del proceso productivo alfarero». No obstante, la consejería determina que, una vez catalogados, los restos deben permanecer en el mismo lugar en el que se han encontrado, cubiertos por tierra y una capa geotextil que permitirá en el futuro volver a sacarlos la luz para ponerlos en valor. Así lo reconoció la delegada de la consejería, quien explicó que todo se va a dejar preparado para una posible exposición del alfar. «Sobre los restos no irá el edificio, sino una plaza peatonal que enmarcan los bloques de pisos para la que hemos dado la indicación de que no lleve zonas ajardinadas que puedan provocar humedad en los hallazgos y deteriorarlos», aclaró Monsalud Galindo.

La resolución de Cultura también pide que el proyecto sea especialmente cauteloso con las canalizaciones de aguas pluviales y de riego para evitar daños en los restos e incluso recomienda para las nuevas zonas ajardinadas del entorno -el resto de la parcela que ocupó Citesa será un parque- que se evite el riego por aspersión y se emplee el riego por goteo, y que las especies vegetales y arbóreas que se planten no demanden demasiada agua. Igualmente, la consejería exige que las obras sigan sometidas a un control arqueológico una vez que se retomen, y que se realicen nuevos sondeos para la ampliación del 'parking' subterráneo previsto.