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Guerra a los excrementos de los perros

Guerra a los excrementos de los perros
  • El Ayuntamiento está decidido a poner en marcha el registro de ADN para poder sancionar

Para algunos se ha tardado demasiado. Para otros se trata de una medida no exenta de polémica que no ofrece todas las garantías y que, además, no dará resultados. El Ayuntamiento lo tiene claro y está decidido a poner en marcha en unos meses el registro de ADN de los perros para sancionar a las personas que no recojan las heces de sus mascotas, como se ha informado esta semana. La futura ordenanza municipal sobre tenencia de animales podría entrar en vigor en el primer trimestre de 2017. Los propietarios de perros dispondrán de un periodo de seis meses para realizar a sus mascotas los análisis de sangre necesarios para elaborar el censo genético de los cerca de 100.000 canes que hay en Málaga. Los dueños que no registren a su mascota en el censo se expondrán a una multa de entre 160 y 500 euros, y los análisis de sangre para tomar las muestras los realizarán los veterinarios en un proceso que será gestionado por el Colegio Oficial de Veterinarios. El Ayuntamiento ha señalado que el sistema no se centrará exclusivamente en tratar de identificar aquellos excrementos encontrados en la vía pública, sino que servirá también de control para los animales que sean abandonados por sus dueños o aquellos otros que sean objeto de malos tratos. De esta manera se pretende tener un mayor control de los perros y a su vez de los dueños de los canes.

Guerra a los excrementos de los perros

La medida no goza de todas las bendiciones y hay quienes consideran que el registro del ADN, además de suponer un gasto económico añadido para los propietarios de los perros, no solo no resolverá el problema de la suciedad en las calles, sino que se presta a situaciones erróneas en las que se pueden ver inmersos los propietarios de los perros que, por ejemplo, habiendo recogido los excrementos de su mascota y depositados en una papelera o en un contenedor, las heces puedan acabar en la vía pública de forma accidental. O no, y que se pretenda manipular la prueba para perjudicar deliberadamente. Una cuestión polémica, aunque lo que es una realidad es el estado de muchas calles llenas de excrementos que evidencian claramente un comportamiento incívico de algunos propietarios de perros y que redunda negativamente en la imagen del resto que sí cumplen con su obligación y retiran de la calle las deposiciones de sus mascotas, como es su obligación.

Teatinos. Perros sueltos

Como es el caso de un ciudadano que se dirige al periódico para denunciar el aumento de gente que llevan los perros sueltos por la zona de Teatinos y la Ciudad de la Justicia. Según denuncia, se trata de «pastores alemanes y perros de raza peligrosa que aparte de llevarlos sueltos, lo que dice supone un riesgo ya que afirma haber sido víctima de una mordedura, sus dueños no recogen los excrementos. «Esto va a más y ocurrirá una desgracia», dice. «Yo también tengo perro y cumplo con la ordenanza municipal y pediría que hubiera más vigilancia por parte de la Policía Local», algo que reclaman otros muchos ciudadanos.