Diario Sur

El virus de Newcastle sobrevuela Huelin

La aparición de tórtolas muertas en el Parque de Huelin ha sido motivo de investigación.
La aparición de tórtolas muertas en el Parque de Huelin ha sido motivo de investigación. / Rafael Campos
  • Esta enfermedad es la que está causando la muerte de tórtolas en el parque del barrio

La aparición de ejemplares de tórtolas muertas en el Parque de Huelin en las últimas semanas, –algo de lo que informamos hace unos días en estas mismas páginas tras recoger la inquietud mostrada por ciudadanos que así lo comunicaban–, se debe a un virus llamado Newcastle, según ha determinado el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga. Esta es la conclusión a la que han llegado los técnicos biólogos de Medio Ambiente tras realizar necropsias a dos de los ejemplares encontrados muertos en el recinto. El Ayuntamiento, que ha dado cuenta de ello a la Junta de Andalucía, ha resaltado que el virus detectado no tiene ninguna repercusión ni incidencia negativa en la salud pública y ha señalado que esta enfermedad no se combate con un tratamiento específico.

Se trata de un virus, detectado en todo el mundo, que afecta a muchas especies de aves domésticas y silvestres, que no implica riesgos para la salud pública y que se transmite entre las propias aves. En este sentido, la aparición en las últimas semanas de ejemplares muertos es achacada por el Ayuntamiento al carácter contagioso del virus, que se habría propagado entre la colonia de tórtolas que anidan en el Parque de Huelin. Una transmisión que se produce por contacto directo con aves enfermas, a partir de sus secreciones oculares, respiratorias y digestivas, heces y orina. El nombre de este virus obedece a que en 1926 se detectó esta enfermedad en la ciudad inglesa de Newcastle, tras llegar a través de un barco procedente de la isla de Java, donde se localizó por primera vez, según mantienen los expertos, quienes sostienen que aunque en un principio se pensó que se trataba de peste aviar, por la similitud de sus síntomas, posteriormente se determinó la existencia de este virus concreto que se ha detectado en aves de otras ciudades españolas y de todo el mundo y también en palomares, y que por ser de origen vírico, solo se puede controlar previniendo su aparición mediante vacunas. Se ha llegado a divulgar incluso que esta enfermedad fue una de los más de una docena de agentes que Estados Unidos investigó como arma biológica potencial antes de que el país norteamericano suspendiera su programa de armas biológicas.

Detalle de un ejemplar.

Detalle de un ejemplar. / Rafael Campos

Ante las denuncias realizadas por varios ciudadanos por la aparición de tórtolas muertas en el Parque de Huelin, –centenares en el último mes y medio, según denunció un ciudadano, aunque el Ayuntamiento no ha dado cifras de ejemplares fallecidos– el Área de Medio Ambiente inició una investigación para determinar si el origen de las muertes se debía a algún tipo de contaminación o a un virus, como presumían los biólogos. Sin embargo, los técnicos debían descartar también que se tratara de un brote del virus de la gripe aviar o una enfermedad que pudiera contagiarse a las personas. Además de en otras ciudades españolas, existen antecedentes de hechos similares ocurridos también en Málaga hace unos años tras la aparición masiva de aves muertas.