Diario Sur

La oposición fuerza a que se mantenga el reconocimiento al genocidio armenio

Cassá se acerca a conversar con De la Torre.
Cassá se acerca a conversar con De la Torre. / Salvador Salas
  • No sale adelante la ‘contramoción’ que presentó el PPpara dejar sin efecto esta declaración aprobada en septiembre, pese a las presiones turcas. Una hora de retraso del pleno por la crisis

La colonia armenia en Málaga lleva ya tres visitas al salón de plenos de la ciudad. Dicen que a la tercera va la vencida, y ayer parece ser que se cumplió este dicho popular cuando Ciudadanos cambió repentinamente su posición frente a moción del PP, que la oposición ha venido en llamar ‘contramoción’, en la que no veía factible reconocer el genocidio armenio, basándose en que ésta no era una competencia de un pleno municipal.

Se trataba de un dictamen que venía aprobado la semana pasada de la comisión de Derechos Sociales gracias al PP y a Ciudadanos. Antes, en septiembre, sin embargo, se había votado por unanimidad de todos los grupos municipales –es decir se elevó a la categoría de moción institucional del Ayuntamiento, el máximo rango–, el reconocimiento de la matanza de este pueblo caucásico entre los años 1915 y 1921 gracias a una demanda a de IU-Málaga para la Gente, en la que se abordaba «el conjunto de masacres y deportaciones de la población armenia en el actual territorio de Turquía, especialmente durante el régimen de los Jóvenes Turcos, en el que murieron 1.500.000 armenios y otros 2.000.000 millones tuvieron que abandonar sus hogares y emigrar por todo el mundo, produciéndose la gran Diáspora Armenia».

El pleno empezó de forma sorpresiva al debatirse de nuevo este dictamen, que la semana pasada conseguía sacar adelante el PP en contra de hacer un reconocimiento del genocidio armenio por no ser competencia municipal. Hablaba el representante armenio Hayk Kasamanyan, abogado y politólogo portavoz de esta comunidad en Málaga, explicando, para empezar, que el Partido Popular europeo ya reconoció el exterminio de su pueblo en el Parlamento Europeo y citaba a Max Weber para dar un tirón de orejas en sentido figurado al Ayuntamiento de Málaga cuando decía que «la historia de la humanidad es un lento caminar hacia la razón» y que cualquier marcha atrás (no reconocer la masacre de sus compatriotas) suponía un claro retroceso.

Antes, la sesión empezaba una hora tarde porque el alcalde Francisco de la Torre hacía saber tanto al PSOEcomo a Ciudadanos que no aprobarse el dictamen en contra del reconocimiento del genocidio armenio supondría tensar mucho las cuerdas con la Embajada turca (de la que ya había recibido un escrito), y el edil de Relaciones Internacionales, Julio Andrade, les trasladaba a ambos grupos que se había puesto sobre la mesa por fuentes diplomáticas del país otomano que podrían ponerse en peligro las relaciones comerciales de Turquía con Málaga y España. También recibía el PSOE llamadas desde Madrid para ver cuál iba a ser su posición, y en Málaga contestaban que iba a ser inamovible a favor de reconocer esta matanza, como explicaba su portavoz Mari Carmen Moreno.

Zorrilla

¿Amenazas con los vuelos a málaga?

El líder de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, ponía en la picota un runrún que ha venido sonando días atrás:«¿Quién se cree el estado turco amenazando con retirar los vuelos a Málaga?», preguntaba en el pleno tras conocer por fuentes municipales que habían llegado presiones en este sentido.

Llegaba la intervención del edil de Ciudadanos, Alejandro Carballo, que era la clave del vuelco de la moción del PP, en la que explicaba que, aún no siendo competencia del pleno de Málaga, su grupo naranja había votado a favor del pueblo caucásico en el Parlamento Europeo y que, por tanto, se posicionaban ahora en contra del dictamen de la comisión de Derechos Sociales, que volvió definitivamente a los corrales. Málaga reconoce, por tanto, el extermino armenio al igual que Benalmádena y otros seis municipios españoles; y en el ámbito internacional lo hacen 23 países (de 194 del mundo), entre ellos Francia, Alemania así como la ONU, El Vaticano y el Parlamento Europeo.