Diario Sur

La Junta se compromete a «acelerar» las obras de las depuradoras pendientes

  • Ciudadanos critica la «mala gestión» de la Consejería de Medio Ambiente mientras el PSOE exige al Gobierno que termine la planta de Nerja

Si el miércoles era la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, la que aseguraba que completar la depuración de aguas residuales es una «prioridad» para el Gobierno central, ayer hacía lo propio el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, quien aseguraba que para la Junta de Andalucía es «un asunto que preocupa seriamente tanto por su calado ambiental como por la posible sanción económica que pudiera caer» de la Unión Europea, en referencia a la multa de 46,5 millones que la Comisión Europea propone para España por las 17 poblaciones de más de 15.000 habitantes que todavía no tratan sus aguas residuales, entre ellas Nerja, Estepona-San Pedro, Coín y Alhaurín el Grande.

A pregunta del parlamentario malagueño de Ciudadanos, Carlos Hernández White, que le afeó «la mala gestión» en esta materia, el consejero insistió en que su equipo «no está parado, sino que está trabajando con la voluntad firme de acelerar todas las obras que dependen de esta consejería», refiriéndose a la depuradora del Bajo Guadalhorce (Coín, Álora y Pizarra) y a la agrupación de vertidos de Alhaurín el Grande y Pizarra. Mientras eso ocurría en el Parlamento autonómico, en el Congreso de los Diputados era el PSOE el que pedía por escrito al Gobierno que explique la paralización de las obras de la planta de Nerja y cumpla su compromiso de que estará operativa en 2017.