Diario Sur

La primera manifestación por el bosque en Repsol sólo congrega a 200 personas

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Concentración en la plaza de La Marina para reclamar un pulmón verde en los terrenos de Repsol. / F. Silva

  • Representantes de una treintena de organizaciones sociales, profesionales y políticas asistieron a la concentración

La primera movilización en la calle para reclamar que las 17 hectáreas de los antiguos terrenos de Repsol se destinen a un gran pulmón verde reunió ayer a algo más de 200 personas. Para los organizadores, un esperanzador punto de partida ante «un camino que será largo y difícil», pero la cifra no deja de contrastar con las 30.000 firmas que se recogieron a través de la plataforma digital Change.org y físicamente en los barrios del entorno; y también con la treintena de organizaciones sociales, profesionales, sindicales y políticas que, ante el bloqueo existente en el Ayuntamiento, se han sumado a la causa con el convencimiento de que la movilización ciudadana es la única que puede conseguir la creación de un bosque urbano en una de las zonas más densamente pobladas de Europa.

De momento, el alcalde sigue firme en su postura de mantener el planeamiento vigente, que contempla cuatro rascacielos de hasta 34 plantas para viviendas, oficinas, áreas comerciales y un hotel; otras cuatro torres de hasta 11 para 400 VPO; y un parque de 70.000 metros cuadrados ampliables a costa de quitar equipamientos y añadir más zonas verdes a los espacios libres. Eso sí, ya ha movido ficha para tratar de contrarrestar las acciones reivindicativas antes de que vayan a más. ¿Cómo? Según sus palabras, «explicando de una forma más clara las ventajas del proyecto que ya está aprobado por este Ayuntamiento y la Junta» y encargando a la Gerencia Municipal de Urbanismo infografías y vídeos para recrear «los parques que se podrían hacer» con los 73 millones de euros que las arcas municipales esperan ingresar por los aprovechamientos urbanísticos de las tres de las cuatro torres que le correponden (la cuarta pertenece a la Sareb o ‘banco malo’).

Convencer a la ciudadanía y, sobre todo, a Ciudadanos (propone una solución intermedia) porque el equipo de gobierno del PP está en minoría y necesita el apoyo de su socio de investidura para sacar adelante cualquier proyecto que no sea destinar toda la finca a zonas verdes, que es lo que reclaman los tres grupos de izquierdas (PSOE, Málaga Ahora e IU-Málaga para la Gente) y el edil no adscrito Juan José Espinosa, al igual que colectivos como las federaciones vecinales Unidad y Solidaridad, la organización de consumidores Facua, la Federación de Comercio de Málaga, los sindicatos UGT y CC OO, profesionales de la arquitectura y del Colegio de Geógrafos de Andalucía, asociaciones ‘verdes’ como Ecologistas en Acción o WWF, presentes en la concentración celebrada en la tarde-noche de ayer en la plaza de la Marina.

Al grito de «Queremos un bosque urbano» y «De la Torre, no queremos torres», algo más de doscientas personas participaron en un acto cuyo eje central fue la lectura de un manifiesto a cargo de Javier López y Ana Ferrer, la joven pareja que en enero inició una recogida de firmas en Change.org que recibió tal aluvión de apoyos que sirvió para reabrir el debate sobre el futuro de esta parcela que lleva en desuso desde que en 2001 fueron desmantelados los depósitos de petróleo. Un debate que no tardó en trasladarse a la escena política hasta desembocar en la aprobación de una consulta ciudadana que el equipo de gobierno ha avalado dos veces en el Salón de Plenos pero que ha tumbado con el argumento de que es «inviable jurídicamente».

«¿Quién nos iba a decir entonces que en tan poco tiempo íbamos a dar tantos pasos? El camino ha sido corto pero intenso. Queremos un bosque urbano y lo vamos a conseguir», afirmaba Javier. Unos pasos que tendrán continuidad. «Ésta la primera de una serie de movilizaciones que vamos a desarrollar para explicar a los malagueños la importancia de dotar a esta zona de la ciudad de un gran espacio verde y de hacerle ver al alcalde que la ciudadanía pide un parque y no más hormigón», apuntó el portavoz de la plataforma ciudadana Bosque Urbano Málaga, Pedro Francisco Sánchez.