Diario Sur

UN PLENO CON MÁS DE LO MISMO

Los ediles de Ciudadanos, con una representación de vecinos que piden una línea
de la EMT a la zona de Pinares de San Antón y Miraflores, en Málaga Este. :: sur
Los ediles de Ciudadanos, con una representación de vecinos que piden una línea de la EMT a la zona de Pinares de San Antón y Miraflores, en Málaga Este. :: sur
  • Los falsos autónomos, el saneamiento, la pobreza energética, las instancias a la Junta a que colabore con proyectos pendientes o los terrenos de Repsol, de nuevo en un orden del día que repite mociones y quejas

Puede que la clave esté en ese momento 'tonto' del calendario en el que ya las cosas importantes se dejan para el año siguiente; o bien en esa especie de paralización generalizada de los proyectos pendientes que, a falta de consenso, se siguen debatiendo hasta el infinito a ver si a fuerza de insistir se desbloquean aprovechando que el milagro de la Navidad se acerca. El hecho es que el orden del día de la sesión de hoy es un calco exacto de otros tantos plenos y otras tantas mociones que incluso ya aprobadas caen en el limbo de las causas olvidadas. Por eso quizás el concejal no adscrito Juanjo Espinosa abría ayer su modesto turno de comparecencia previa anunciando que lo único que él va a preguntar es «qué ocurre con los acuerdos que se alcanzan en el pleno y de los que luego nada se sabe». O dicho de otro modo, para qué tanto debate si luego no sirve de nada. El acuerdo en torno a esta reflexión es creciente; de hecho ahí está el origen de una de las grandes polémicas que hoy no estará en el orden del día pero de la que seguro se hablará: los terrenos de Repsol. El debate sobre el futuro de este espacio ha saltado de la arena política a la calle, con la marcha que ayer protagonizaron los colectivos que defienden ahí un bosque urbano y con los grupos de la oposición de izquierdas (PSOE, Málaga Ahora y Málaga para la Gente) esperanzados en que la presión ciudadana desbloquee en la calle lo que ellos no han sido capaces de resolver en la Casona.

Con esa única opción de bosque urbano «sí o sí», los tres grupos se sumaban ayer de nuevo en bloque a las críticas al alcalde por haber enterrado unilateralmente la posibilidad de celebrar una consulta popular sobre el futuro de los terrenos. De la Torre y el equipo de gobierno se escudan en unos informes técnicos que avalan la «enorme pérdida económica» que supondría para la ciudad que el proyecto de las cuatro torres no saliera adelante, pero ayer el propio regidor añadía un ingrediente más a la discusión admitiendo, en clave de «autocrítica», que quizás «nos hace falta una explicación más clara a los vecinos». De su proyecto, claro. Porque el equipo popular no contempla otro escenario que no sea el del «consenso y el diálogo» con sus aliados de investidura, Ciudadanos, pero sugiriendo que ese acuerdo debe pasar por que el partido naranja dé su brazo a torcer y abrace las torres de De la Torre. Y no parece que su portavoz, Juan Cassá, esté dispuesto a eso: es más, él aspira a convertirse en la solución y en reunir a todos los grupos en torno a su propuesta, que incluye sólo un rascacielos y el resto para zonas verdes; aunque ya ayer la oposición le despachaba con un rotundo 'no'. «Ciudadanos siempre dice que es el único grupo que favorece el consenso, hay veces en las que el consenso no está en el punto medio. Si fuera así, haríamos la media aritmética de todo y listo», reflexionaba el portavoz de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, que por cierto ayer celebró su cumpleaños marchando en favor del bosque urbano y que por lo visto en la primera línea de pancarta tampoco tuvo una respuesta masiva.

Con esa 'resaca' llegarán hoy al pleno los concejales de los tres grupos de la oposición que apoyan la propuesta -C's confirmó que ellos no asistirían-, aunque en el orden del día hay otros asuntos que siguen prometiendo debate. En ese capítulo está aún la polémica de los falsos autónomos, que de nuevo elevan a pleno el PSOE y sobre todo Málaga para la Gente, cuyo portavoz recordaba que lleva «más de dos años» pidiendo explicaciones por este asunto de los contratados externos del Ayuntamiento que al final terminan cumpliendo con el trabajo de cualquier funcionario. Y por supuesto disfrutando de sus beneficios. «Ya está bien de mirar para otro lado», protestaba por su parte la portavoz socialista en el Ayuntamiento, María del Carmen Moreno, que pide, además de explicaciones, que se censure al alcalde y que se ponga en marcha no sólo una investigación interna, sino una sesión extraordinaria de la Comisión de Pleno de Economía para «debatir a fondo este asunto». Esas explicaciones las daban el propio De la Torre y su concejal de Economía y hombre de confianza, Carlos Conde, quien tachaba las mociones de «recurrentes» y además prometía «hacer un conteo de todas las comparecencias que hemos ido atendiendo sobre este tema». Que a su juicio han sido muchas, y eso a pesar de que «la contratación pública del Ayuntamiento es inmaculada» (sic) y que además este tipo de contratos externos «existen en todas las administraciones públicas».

Y si se habla de administración pública, en este pleno tampoco podía faltar la Junta, a quien se le suele exigir colaboración para asuntos pendientes y que en este caso se convertirá, además, en la diana de una amenaza que ayer dejaba sobre la mesa el grupo de Málaga Ahora y que tiene que ver con la calidad del agua del litoral. Porque su portavoz, Ysabel Torralbo, lamentaba de nuevo que después de tres análisis en otras tantas playas de la capital (La Cizaña, Sacaba y La Misericordia) «se confirma que continúan los vertidos fecales» y que si la Consejería de Medio Ambiente no toma cartas en el asunto la próxima denuncia será ante la Fiscalía competente.

Carta de Reyes

En esta carta de Reyes por adelantado, a la Junta también se le pide que ponga en marcha los restaurantes de La Cónsula y La Fonda (moción de Ciudadanos), que mantenga la tercera fase del Plan Turístico de Málaga en la que se incluye la remodelación de los Paseos Marítimos de Pedregalejo o El Palo (PP); o la recuperación del 'Aula Picasso', en el Ateneo, aprovechando el nuevo tirón cultural que supondrá para la ciudad la apertura del Museo de la Aduana el próximo día 12 de diciembre y donde por cierto Málaga Ahora quiere ver «definitivamente» la Lex Flavia Malacitana, en la actualidad en el Museo Arqueológico Nacional. El alcalde se suma a la idea, que por otra parte él acaricia desde hace tiempo, pero avisa que «será complicado».

También es complicado en este Ayuntamiento hablar de la política social sin transitar por el peligroso terreno de terminar mezclándolo todo. Como la pobreza energética y el concierto de Navidad, incorporados a la misma moción de la mano de Málaga Ahora, que critica «el gasto tan exagerado que se hace en iluminación navideña» y pide que los 24.000 euros del concierto (de Siempre Así) vayan directos a las medidas de apoyo a los colectivos en riesgo. «La mejor política social es la que crea empleo», respondía visiblemente molesto el alcalde, que vinculaba esta estrategia a la gran fiesta de luces navideñas que arranca precisamente hoy. A ver qué dura ese espíritu.