Diario Sur

Una empresa pide autorización a la Junta para un chiringuito en el paseo del Morlaco

El negocio se ubicaría en la esquina del paseo con la antigua explanada del tranvía.
El negocio se ubicaría en la esquina del paseo con la antigua explanada del tranvía. / Fernando González
  • El proyecto, que está en fase de información pública, contempla un edificio de 49,5 metros cuadrados y una terraza de 150 en la escollera

Un grupo empresarial malagueño pretende instalar un chiringuito en El Morlaco, entre el paseo marítimo y la plataforma en la que durante años estuvo el tranvía. La propuesta ya está en manos de la Junta de Andalucía, que ha iniciado la tramitación del expediente sometiéndolo a información pública para que se pronuncien el resto de instituciones implicadas, como son el Ayuntamiento por sus posibles afecciones en el planeamiento urbanístico y como competente de dar la licencia de obras; y la Dirección General de Costas al estar en dominio público marítimo-terrestre, antes de autorizar la explotación de esta pastilla de terreno de 200 metros cuadrados ubicada en las esquina occidental del paseo marítimo y la citada explanada.

La sociedad El Faro de Marbella Developments ha solicitado la concesión administrativa por un periodo de 30 años, ofreciendo a cambio un canon anual de 18.000 euros. Al frente de esta iniciativa está el abogado y empresario malagueño Antonio Martín-Lomeña, impulsor de varios negocios de hostelería en Málaga, Marbella y Madrid además de haber ejercido de asesor jurídico en restaurantes como La Posada de Antonio, La Casa del Piyayo, La Taberna del Herrero, La Moraga o Gorki Madrid.

Dado el poco espacio disponible al tratarse de una zona elevada donde no existe playa, los promotores contemplan la construcción de un quiosco-chiringuito de 45 metros cuadrados y otros 4,95 para los aseos, además de una terraza exterior de 150 metros. Para minimizar su impacto visual, el diseño firmado por el arquitecto Francisco Sarabia (decano del Colegio de Arquitectos de Málaga) dibuja un edificio «ligero y transparente» con cerramiento acristalado para la zona de comedor y servicio a clientes en el interior, de forma que la única parte opaca sería la ocupada por la cocina y los aseos. En el proyecto básico que acompaña la petición de la concesión, los impulsores de esta actuación remarcan el cumplimiento de los requerimientos recogidos en el Reglamento General de Costas, destacando que al levantarse en una escollera situada a cinco metros sobre el nivel del mar adosada al muro de ribera y sin playa se haría «sin perjudicar en este caso el dominio marítimo-terrestre ni su uso». Además, también cumple la exigencia de que no haya otro restaurante a menos de 150 metros. Sobre este requisito, cabe reseñar que Costas incluyó en sus planes de regeneración de los Baños del Carmen la posibilidad de crear un segundo establecimiento al margen del existente en el antiguo balneario, que se ubicaría al otro lado de la plataforma de El Morlaco.

Según la memoria presentada, la propuesta contempla la puesta en marcha de un «chiringuito beach club de lujo pero a precios asequibles, enfocado al consumo de productos bioecológicos» que se vería complementado con «un espacio para el relax» en la zona exterior donde además de aprovechar las vistas al mar se organizarían «actuaciones ligadas al mundo del arte y de la música».

Viabilidad económica

El aforo sería de 95 comensales, de los cuales 72 serían servidos en mesa y el resto en la zona ‘lounge’. Según sus cálculos, la inversión sería de 92.600 euros para la construcción del establecimiento y de otros 60.000 para su acondicionamiento; un desembolso que de acuerdo a sus propias estimaciones podría recuperarse en dos años. En este estudio de viabilidad, que se sustenta en un escenario de 65 consumiciones diarias a un coste medio de 20 euros, se prevén unos gastos anuales de unos 418.600 euros entre personal (un responsable, un cocinero, dos ayudantes de cocina, tres camareros y un DJ) y costes de explotación, y unos ingresos de 474.500 euros.