Diario Sur

La nueva selectividad no contempla parte oral ni preguntas test

La prueba final de segundo de Bachillerato, definitivamente, será igual que la PAU. Ni habrá por primera vez preguntas orales en el examen de lengua extranjera, ni preguntas tipo test en el resto de materias, ni más número de exámenes, ni asignaturas de primer curso, ni pruebas adicionales para poder entrar en cada universidad. La presión de la oposición, de las autonomías y de la comunidad educativa, junto a la urgencia del PP por crear el clima indispensable para abordar de inmediato la negociación de un pacto de Estado por la Educación, han logrado torcer el brazo a Mariano Rajoy y a su Gobierno.

Representantes de los Ejecutivos autonómicos y altos cargos del Ministerio de Educación dejaron ayer ultimado el diseño definitivo de la prueba de Bachillerato para este curso y alguno de los siguientes, que solo servirá para fijar la nota de acceso a la Universidad. El resultado es que renuncia a todas las características propias introducidas por la Lomce y se parece a los exámenes de selectividad de los últimos años como dos gotas de agua.

El Gobierno se ha visto obligado en sólo cuatro meses a pasar de implantar una reválida sin cuya superación los aproximadamente 250.000 alumnos de segundo de Bachillerato no obtendrían el título ni llegarían a la Universidad a tener que ceder en todo y recuperar la derogada PAU con un nuevo nombre.

El PSOE y las nueve autonomías en las que gobierna remitirán hoy probablemente una respuesta oficial a las cesiones ofrecidas por el Gobierno, pero, al menos en lo que respecta a la prueba de Bachillerato, el acuerdo es casi total.