Diario Sur

Urbanismo remodelará el sendero de la Alcazaba para abrirlo al público

Urbanismo remodelará el sendero de la Alcazaba para abrirlo al público
  • La actuación, pendiente de ser contratada, incorporará nuevos cerramientos y vallas para impedir el acceso hacia el Teatro Romano

Fue una de las actuaciones estelares del llamado Plan Zapatero que, allá por el año 2009, inyectó a los ayuntamientos fondos para promover la creación de empleo con obras públicas. Sin embargo, su desarrollo en el tiempo ha hecho de la creación de un sendero-mirador para recorrer la ladera norte de la Alcazaba uno de los proyectos marcados en negro para el equipo de gobierno municipal. Los problemas comenzaron desde el primer momento de su ejecución, cuando el Ayuntamiento resolvió el contrato inicial con la constructora Hexa, valorado en 776.400 euros, tras un año de paralización de las obras que la Gerencia Municipal de Urbanismo justificó en modificaciones del proyecto ordenadas por la Consejería de Cultura. La segunda contrata, a cargo de Volconsa y con un presupuesto de 661.406 euros, tampoco acabó del todo bien. Hace cinco años, el Consistorio dio por acabados los trabajos cuando resultaba evidente que había partes sin rematar, como el cerramiento junto al túnel de la Alcazaba. Allí quedaron aparcadas durante meses dos casetas de obra de Volconsa, que entró en concurso de acreedores hasta que finalmente fue liquidada. Además, tuvo que añadirse una partida de 70.000 euros para acabar la vegetación.

Desde entonces, la intervención, diseñada por el arquitecto Iñaki Pérez de la Fuente, solo ha sido objeto de actos vandálicos y de críticas por su falta de uso y de mantenimiento. Una de ellas fue elevada incluso al Defensor del Pueblo Andaluz, que ha llegado a interesarse por el asunto. A principios de 2011, el entonces concejal de Urbanismo, Manuel Díaz, anunció la gestión de este espacio por el Área de Cultura para grupos concertados de visitantes, excursiones y estudiantes que podrían tener el privilegio de recorrer el sendero trazado entre la calle Mundo Nuevo y la trasera de la calle Alcazabilla, junto al Teatro Romano. Sin embargo, nunca llegó a materializarse ese anuncio, algo que espera corregir ahora el Ayuntamiento con la contratación de un proyecto para completar y poner a punto este recorrido con el objetivo de abrirlo al público en general.

Acuerdo con Ciudadanos

A instancias del Área de Cultura, el departamento de Arquitectura e Infraestructuras de Urbanismo ha elaborado un proyecto de reparación y mejora de este itinerario-mirador de la ladera de la Alcazaba que supondrá otra nueva inversión de 70.225 euros para ponerlo en uso. La actuación está enmarcada en el acuerdo para dar luz verde a los presupuestos municipales de este año entre el equipo de gobierno y el grupo de Ciudadanos, que ha reivindicado especialmente la apertura de este espacio.

La adecuación, pendiente de contratación por parte de Urbanismo, tendrá un plazo de ejecución de dos meses y consistirá en la supresión de las pintadas que los vándalos han realizado en diferentes zonas del recorrido a lo largo de los últimos años, la aplicación de una capa ‘antigrafitis’ para facilitar su limpieza, la sustitución de los proyectores que iluminan la muralla de la Alcazaba, la realización de una puerta corredera que quedó sin colocar en el acceso desde la plaza de Jesús El Rico (junto a la boca del túnel), la colocación de una barandilla desmontable para preservar la zona de restos de la antigua muralla-barbacana, la prolongación de otra barandilla para limitar el acceso hacia el Teatro Romano, y la reforma de la barandilla del mirador superior para garantizar la seguridad de las personas que lo recorran. Para este último aspecto de los trabajos, Urbanismo ha propuesto la colocación de una chapa de acero Corten con perforaciones circulares cuyo uso está supeditado a la realización de pruebas para ver cómo resulta ‘in situ’, ya que la Consejería de Cultura ha puesto algunos reparos a la utilización de este material.

La concejala de Cultura, Gemma del Corral, explicó que, a diferencia del planteamiento inicial, el recorrido se va a abrir a todo el público en general, aunque con un horario limitado durante el día, semejante al de visitas a la Alcazaba. «Contamos con el apoyo de la delegada de Cultura, con la que estuvimos visitando la zona», apuntó la edil, quien concretó que la zona contará con un vigilante para evitar actos vandálicos. «Vamos a ver cómo funciona. En principio, la intención es abrir solo los accesos desde la calle Alcazabilla, por las calles Pozo del Rey y Cilla», dijo. No se permitirá la entrada desde la calle Mundo Nuevo, que se deja para una fase posterior en la que pueda establecerse algún tipo de conexión o ruta entre la Alcazaba y Gibralfaro.