Diario Sur

Cartas boca arriba en el metro al Civil

De la Torre, en una reunión anterior con el consejero Felipe López y Ruiz Espejo.
De la Torre, en una reunión anterior con el consejero Felipe López y Ruiz Espejo. / Salvador Salas
  • La Junta llega a la reunión de hoy con el objetivo único de que el alcalde aclare si permitirála línea en superficie por Eugenio Gross, y De la Torre se enroca en su plan del ‘metrobus’

Otra vez en noviembre, otra cita trascendental para el futuro del metro. Si no la definitiva, nunca lo es, la de hoy sí que será una de las últimas reuniones para tratar de alcanzar una solución negociada al polémico proyecto para la llegada en superficie hasta el Hospital Civil. En función de lo que ocurra esta tarde (la cita empieza a las 16.00 horas), la confrontación estará abocada a mudarse de los despachos a los tribunales. De ahí su trascedencia y la fuerte expectación social –los vecinos opuestos mantienen una convocatoria de protesta en las inmediaciones de la sede de la Junta– y mediática que se ha generado.

¿Cómo afrontan las partes el encuentro? Tanto la Consejería de Fomento como el alcalde, Francisco de la Torre, han puesto sus cartas boca arriba, y cada uno espera del oponente que desvele de una vez por todas su jugada. A pesar de la profusión de puntos que unos y otros han introducido en el orden del día –que parece poco probable que se pueda abordar por completo– los responsables autonómicos llegan con el propósito firme de lograr que el Ayuntamiento manifieste oficialmente, pues todavía no lo ha hecho, si respetará el protocolo de intenciones firmado hace tres años; esto es, si permitirá el paso de los trenes en superficie por Eugenio Gross y Blas de Lezo, al que se oponen un grupo de residentes.

Fomento hará valer que el acuerdo firmado en noviembre de 2013 entre ambas instituciones ha derivado en una serie de compromisos contractuales, cuyo incumplimiento traerá consigo responsabilidades patrimoniales, según recordaron ayer fuentes de esta institución. Al respecto, el punto cuatro plantea la declaración de interés metropolitano de la prolongación de la línea 2 hasta el Civil, lo que supondría, de facto, levantar legalmente los reparos que la Gerencia de Urbanismo puso al proyecto. Este es, hasta el momento, el único posicionamiento oficial contrario por parte de un organismo municipal.

Mientras, De la Torre llegará a la Delegación del Gobierno andaluz con su idea del ‘metrobus’ bajo el brazo. Igual que la Junta tratará de aclarar si el regidor permitirá que el metro pueda extenderse o no hacia el norte, fuentes municipales destacaron ayer que esperan un pronunciamiento autonómico sobre si acepta o rechaza las dos líneas propuestas de autobús: tanto la idea de llevarlo al PTA; como la ya rechazada al Civil. En este punto, el secretario de Política Institucional del PSOE y concejal en Málaga, Francisco Conejo, criticó ayer que el ‘metrobus’ es «un timo técnico» para la ciudad y pidió al alcalde que «entierre la confrontación» con el Gobierno andaluz.

Otros puntos del orden del día solicitados por el Consistorio son la situación de la obra del tramo pendiente de terminar en la avenida de Andalucía, bloqueado desde hace más de un año y que se debería licitar en breve, tras el visto bueno a la inversión por parte del Consejo de Gobierno. La explicación sobre el incremento de la tarifa técnica; sobre los beneficios de la concesionaria y la entrega al Ayuntamiento del proyecto de prolongación de la línea 1 hasta el PTA, que se redactó y descartó años atrás.

También se hablará en la mesa de negociación de dinero. En concreto, sobre la adenda que determinará las obligaciones económicas definitivas del Consistorio en la construcción de las líneas 1 y 2 del suburbano; sobre el mecanismo de compensación que se puede aplicar, con obras de movilidad; y sobre las liquidaciones por la parte municipal en la explotación (el 25% de la factura anual).

¿Qué ocurrirá hoy?

El escenario más probable es que la cita de hoy no permitirá arrancar una negativa tajante, oficial y definitiva por parte del regidor al proyecto al Civil, ya que es consciente de las connotaciones legales que eso tendría en los tribunales, dado que en el protocolo de intenciones de noviembre de 2013 firmó lo contrario. Más bien, se volverá a amparar en la vía judicial, que hasta ahora le han valido victorias parciales, con un ahorro en la factura por las obras ya ejecutadas; y en la negativa de parte de los vecinos.

La Junta es más clara: el proyecto del Civil hay que hacerlo, sí o sí, o alguien tendrá que asumir los platos rotos, y el consejero, Felipe López, ya ha puesto de manifiesto en varias ocasiones que le toca al regidor, por haberse desmarcado del plan inicial. Por ello, Fomento va a seguir dando los pasos para que el proyecto se haga o el regidor se oponga legalmente. De lo que se está hablando es de casi cuatro millones de euros anuales más (el equivalente a lo que aportarían cuatro millones de viajeros que se dejarían de captar) hasta el final de la concesión, a sumar a los 70 millones que ya cuesta mantenerlo.

El siguiente paso será la declaración del interés metropolitano, y posteriormente se licitarán las obras (lo que ya supondrá afectar a intereses de la empresa ganadora). Llegará un momento en el que el Ayuntamiento tendrá que romper la baraja y sentenciar por decreto que la obra no va a seguir adelante. O sí...