Diario Sur

El Caminito del Rey de Núñez Vela

El pasadizo peatonal no está en buenas condiciones.
El pasadizo peatonal no está en buenas condiciones. / J. M. A.
  • El mal estado de un pasadizo peatonal con grietas y losetas levantadas es motivo de preocupación vecinal

Es paso obligado para los vecinos del barrio de San Martín, situado detrás del Hospital Carlos Haya, y cada vez que hay que atravesar por esa escalinata da un poco de miedo. Así nos lo hace ver un vecino de la zona, que advierte del «grave» y «peligroso» deterioro del muro de esa escalera situada en las inmediaciones de la calle Núñez Vela. «Cada vez que paso observo que la grieta se está haciendo más grande», dice.

Además del peligro de que la grieta vaya a más y acabe haciendo caer a la calzada la barandilla de esa escalinata, existe el riesgo de que los ciudadanos que utilicen ese pasadizo den un tropiezo y caigan, pues hay varias losetas levantadas en el pavimento, como se observa en las fotografías. Un itinerario convertido en una especie de Caminito del Rey en plena urbe, que no deja de tener su riesgo, aunque carente de las medidas de seguridad que tiene el exitoso reclamo turístico felizmente recuperado en la provincia tras permanecer años en el más absoluto de los olvidos. Es de esperar que este asunto no tarde tanto tiempo en solucionarse, sobre todo teniendo en cuenta que se ha aprobado recientemente una partida económica para arreglos en barriadas de la ciudad. Un nuevo plan de mejora que este año contempla inversiones por 2,75 millones de euros para la conservación y mejoras en los once distritos de la ciudad, con actuaciones centradas en el acerado de las calles y en el refuerzo de firme para la conservación del pavimento. De no incluir la reparación de este pasadizo, deberían al menos de ofrecer cascos protectores a los transeúntes que se aventuren a pasar por él, como en el Caminito.

Avenida Pintor Joaquín Sorolla: cables por las fachadas

Un cable cuelga de la fachada de una vivienda.

Un cable cuelga de la fachada de una vivienda. / J. M. A.

Esta semana hemos conocido que el Ayuntamiento va a poner en marcha un proyecto para desviar y ocultar los tendidos eléctricos en el Centro Histórico, una actuación que ya se ha realizado parcialmente en la barriada de La Pelusa y en algunos otros puntos de la ciudad. De esta forma se pretende eliminar esas marañas de cables antiestéticos que se observan en muchos rincones de la ciudad y que dan una imagen totalmente tercermundista. Y aunque el Ayuntamiento, como decimos, ya ha actuado en algunos casos, son todavía muchos los lugares donde aún cuelgan los cables de un lado a otro de las calles afeando la ciudad. Un ciudadano recuerda el caso de una vivienda existente en la avenida Pintor Joaquín Sorolla 61, en cuya fachada aparecen colgados unos cables.

En el caso concreto de esa fachada, los cables llevan allí desde 2004, año en el que se edificó la vivienda, y parece no existir un acuerdo para su retirada por parte de la empresa a la que pertenecen, lo que además de un incumplimiento de la propia normativa municipal depara una imagen antiestética que habría que evitar.