Diario Sur

Condenada a siete años de cárcel por apuñalar a su exnovia y a la actual pareja

  • La Audiencia Provincial considera probado que se topó con ambos en Benalmádena y les dio un navajazo a cada uno en el abdomen

Una mujer ha sido condenada a siete años de cárcel por apuñalar a su exnovia y al compañero sentimental de ésta. La Sección Tercera de la Audiencia Provincial le impone una pena de dos años por las lesiones causadas a la primera y de cinco años por el intento de homicidio del segundo, según la sentencia, a la que ha tenido acceso SUR.

La mujer, de 50 años y de origen sudamericano, había mantenido en el pasado una «relación de afectividad análoga a la de cónyuge» con la mujer víctima de la agresión, que se produjo el 26 de mayo de 2015 en una calle de Benalmádena. La afectada había rehecho su vida sentimental con un hombre.

La sentencia, contra la que cabe recurso ante el Tribunal Supremo, declara probado que la procesada salió de un bar y se encontró con la pareja, que acababa de abandonar su domicilio y se estaba subiendo en su coche. Al verla, ambos se bajaron del vehículo y se dirigieron hasta ella para pedirle que cesara en su actitud, que había motivado una «denuncia por robos, daños, insultos y amenazas» que habían interpuesto anteriormente contra ella.

La Audiencia, a tenor de los testimonios recogidos durante el juicio, concluye que la procesada reaccionó sacando una navaja de cinco centímetros, con la que atacó primero a su expareja, quien se defendió haciendo uso de un spray de pimienta. Entonces, el hombre corrió a socorrerla y también fue apuñalado. Igualmente, para repeler el ataque, roció con el aerosol a la agresora y trató de perseguirla, pero no pudo al encontrarse gravemente herido. No obstante, la ahora condenada fue detenida poco después por una patrulla de la Policía Local de Benalmádena junto a un hotel.

La pareja fue trasladada al hospital con heridas por arma blanca. La mujer sufrió una lesión de dos centímetros de profundidad en el abdomen que afectó a la piel y a la musculatura, pero que afortunadamente no le afectó a órganos vitales. Tardó 17 días en curarse y ahora tiene una cicatriz que le ha provocado un «perjuicio estético en grado ligero», según recoge la resolución judicial.

El hombre, sin embargo, se llevó la peor parte. La puñalada, que también le alcanzó en el abdomen, le causó una lesión en el intestino de la que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente con carácter urgente. Además, la herida por la operación se le infectó y, en total, tardó en curarse 100 días en los que estuvo impedido para sus ocupaciones habituales. La agresión le ha dejado como secuelas una hernia laparotómica residual que precisa de una nueva intervención para la colocación de una malla, además de una cicatriz con un perjuicio estético que el tribunal califica en grado moderado-alto.

La acusada mantuvo en el juicio que fueron ellos quienes la agredieron –aseguró que el hombre la cogió del cuello para estrangularla– y que ella «lanzó unos navajazos para que la soltara». La abogada María Gema Muñoz Fernández, que ha representado a la acusada, a la que asistió por el turno de oficio, solicitó la libre absolución alegando defensa propia.

La Fiscalía, en cambio, solicitaba para la agresora una pena 14 años y 11 meses por delitos de lesiones e intento de homicidio. Aunque la Audiencia la ha condenado por ambos delitos, finalmente le ha impuesto siete años de prisión y le obliga a indemnizar con 41.300 euros a las víctimas por las lesiones y las secuelas derivadas de las mismas, que en el caso del hombre han precisado de intervención quirúrgica.