Diario Sur

El bar Cheers cierra tras 17 años en la plaza del Obispo y se convierte en una taberna malagueña

Trabajos de reforma en el local.
Trabajos de reforma en el local. / Paula Hérvele
  • El nuevo negocio, que pertenece a los mismos dueños, abrirá la próxima semana con una carta especializada en comidas típicas locales

El bar Cheers, uno de los negocios con más historia de la plaza del Obispo, ha cerrado sus puertas tras 17 años de vida para dar paso a una tradicional taberna de comidas. El negocio, que bajó la persiana el pasado fin de semana, abrirá la próxima semana reconvertido en la taberna La Malagueña.

El nuevo espacio, que sigue perteneciendo a los mismos propietarios, se está sometiendo a una reforma completa en su interior, desde la decoración hasta la colocación de la barra, para asemejarlo más a un negocio de comidas. De su cocina saldrán fundamentalmente platos malagueños, frituras, gazpachuelo o arroces. En la carta también jugarán un papel importante los ibéricos y los pescados de temporada.

Los responsables del negocio consideran que había llegado el momento de darle la vuelta al concepto y enfocarse más a las comidas en una zona que lo que pedía por el tipo de público que pasa a diario. No obstante no descartaron volver a abrir Cheers en cualquier otro lugar del Centro cuando lo consideren oportuno. «Cheers ha funcionado muy bien durante todo este tiempo, pero nos apetecía hacer algo diferente», explicó ayer Damián Caneda.

Asegura que llevaban tiempo dándole vueltas a la idea de cambiar el tipo de negocio y que para ello han aprovechado las primeras semanas de noviembre, que son más flojas, para perder la menor facturación posible y estar rodados de cara a la inminente temporada navideña. «Cheers tenía una clientela habitual que ahora sentirá el cambio, pero creemos que va a ser muy positivo», resumió.

Inspirado en famoso bar de la serie estadounidense, Cheers abrió sus puertas en el año 1998 y tenía una superficie de 155 metros cuadrados. Se instaló en la plaza al acabar la remodelación de la zona, cuando se sustituyó el pavimento y se eliminó la jardinera que la rodeaba. Desde entonces se había convertido en el negocio con más histórico de cuantos había en la plaza.