Diario Sur

Tres detenidos tras una espectacular persecución policial por Málaga

Agentes de la Policía Local y Nacional detienen a los tres ocupantes del vehículo que se dio a la fuga. :: SUR
Agentes de la Policía Local y Nacional detienen a los tres ocupantes del vehículo que se dio a la fuga. :: SUR
  • La fuga de 22 kilómetros para escapar de un control de la Policía Nacional concluyó con un accidente frontal

Cinco zetas de la Policía Nacional y un vehículo de la Local persiguen a toda velocidad a un coche que se ha dado a la fuga en un control. Las luces rojas de los semáforos iluminan los rostros de los tres huidos que, después de arrojar lo que se presupone que es cocaína o heroína por la ventanilla, terminan colisionando con un vehículo que se encuentran al ir en dirección contraria. Abren las puertas del coche y salen corriendo. Pero ya es tarde. Aunque se resisten, los agentes logran detenerlos.

No, no es el guion de una película de acción, es lo que ocurrió la madrugada del sábado en Málaga. La Policía Nacional se encontraba haciendo un control rutinario en La Palmilla sobre las 02:30h de la noche cuando un coche no se detuvo y se dio a la fuga por la Avenida de Valle Inclán, tomando la autovía con dirección a Campanillas. Varios vehículos de la Policía Nacional y uno de la Local se unieron a la persecución. A la altura de la rotonda del Parque Tecnológico el coche cambió su dirección hacia Málaga, tomando la rotonda del Mercamálaga en contradirección y colisionando con un vehículo que iba por su carril. El conductor de este no sufrió daños físicos, solo materiales.

Los tres ocupantes del vehículo, dos hombres y una menor con antecedentes, fueron detenidos al iniciar su huida a pie. El conductor, vecino del barrio Las Castañetas, no tenía carnet de conducir y tampoco seguro obligatorio del vehículo que llevaba. Asimismo, durante los más de 22 kilómetros de persecución, desde el coche fueron arrojando lo que se cree que puede ser cocaína o heroína, ya que en las ventanillas del vehículo de los detenidos y en las lunas de algunos zetas había restos de la sustancia esparcida.