Diario Sur

El Clínico, único centro público que opera a niños con enanismo para que crezcan

Hilario López, Felipe Luna, Itziar Ochotorena, José Antonio Medina, Rosario Corrales y Eloy Molina, ayer en el Hospital Clínico. :: sur
Hilario López, Felipe Luna, Itziar Ochotorena, José Antonio Medina, Rosario Corrales y Eloy Molina, ayer en el Hospital Clínico. :: sur
  • El hospital aplica un tratamiento quirúrgico para el alargamiento de piernas y brazos de los menores que sufren acondroplasia

El Clínico Universitario es el único hospital público de España que interviene quirúrgicamente a niños con acondroplasia (primera causa de enanismo) para lograr que crezcan y que les ofrece un tratamiento integral desde su nacimiento. La unidad multidisciplinar del Clínico que se encarga de la atención de esos niños, formada por traumatólogos, anestesiólogos, pediatras, rehabilitadores y psicólogos, cuenta con el apoyo del Materno Infantil, hospital donde se opera a pacientes que pesan menos de 30 kilos.

Las personas con acondroplasia se caracterizan por tener las piernas y los brazos muy cortos y, en cambio, el tronco y la cabeza de tamaño normal. Ese hecho hace que su talla sea muy baja. Tras el tratamiento multidisciplinar que reciben los pacientes, que se prolonga durante unos cuatro años, logran crecer unos treinta centímetros de las piernas y diez de los brazos, explicó ayer en una rueda de prensa Felipe Luna, especialista en traumatología del Clínico Universitario y experto en las intervenciones quirúrgicas de personas acondroplásicas. Ese crecimiento permite que se alcance una estatura de 1,45 metros en el caso de las chicas y de 1,50 metros en el de los chicos. Las operaciones suelen hacerse a partir de que los menores acondroplásicos cumplen 12 años. El Clínico no sólo atiende casos de toda España, sino también de Portugal y Sudamérica. La acondroplasia se produce por la mutación de un gen. Se da un caso de cada 15.000 niños.

Unas 300 personas entre pacientes, familiares y profesionales relacionados con trastornos óseos de crecimiento (acondroplasia) de España se dan cita este fin de semana en Málaga para abordar los últimos avances en el tratamiento multidisciplinar de este tipo de dolencias, que afecta tanto físicamente como psicosocialmente. Además del Clínico hay un centro privado español que ofrece el tratamiento integral de la acondroplasia, cuyo coste oscila entre los 300.000 y los 400.000 euros.

Encuentro nacional

La Fundación Pública Andaluza para la Investigación de Málaga en Biomedicina y Salud (Fimabis) ha organizado este encuentro nacional junto a los hospitales públicos de Málaga. En la reunión habrá representantes de la Fundación Nacional para Personas que sufren de Acondroplasia (ALPE). El acto se celebrará hoy en la Ciudad Aeroportuaria del Ocio y la Investigación de Alhaurín de la Torre. En la rueda de prensa de la presentación del encuentro estuvieron, además del doctor Felipe Luna, el director médico del Clínico Universitario, José Antonio Medina; la gerente de Fimabis, Itziar Ochotorena; la directora de la unidad de gestión clínica del aparato locomotor del Hospital Clínico, Rosario Corrales, y el supervisor de fisioterapia de la unidad del apartado locomotor, Eloy Molina.

El doctor Luna explicó que los pacientes deben ser intervenidos quirúrgicamente al menos en tres ocasiones a lo largo de sus vidas para ponerles unos aparatos que se llaman fijadores externos, con los que se consigue un estiramiento de un milímetro diario. La primera operación consiste en el alargamiento de las dos tibias y de los dos fémures (piernas). Un año y medio después, aproximadamente, se procede al alargamiento de los húmeros (brazos). La tercera vez que el paciente pasa por el quirófano es cuando tiene unos 15 años para someterse a un nuevo estiramiento de las dos tibias y los dos fémures. Anualmente, se operan en Málaga de 15 a 20 pacientes.

La acondroplasia es una enfermedad congénita que se manifiesta desde el nacimiento con una afectación en el crecimiento de los huesos, lo que provoca tallas bajas desproporcionadas. Este padecimiento, que supone una grave afectación psicosocial para la persona que lo sufre, constituye la primera causa de enanismo y la desproporción entre tronco y extremidades.