Diario Sur

El fiscal de Ausbanc pide investigar a un patrono de la Fundación Unicaja por el chivatazo a Pineda

  • Se trata de José Luis Gómez Boza, que supuestamente avisó al principal acusado de la trama de que estaba siendo investigado

El fiscal del caso Ausbanc-Manos Limpias ha pedido al juez que cite como investigado a José Luis Gómez Boza, el patrono de la Fundación Bancaria Unicaja que supuestamente avisó al presidente de Ausbanc, Luis Pineda, de que estaba siendo investigado por la Policía. Este presunto chivatazo se descubrió en el contexto de las conversaciones telefónicas grabadas entre Pineda, otros representantes de Ausbanc y el exdirectivo de la entidad malagueña Ángel Fernández Noriega, que también está investigado por haber negociado supuestamente el pago de casi un millón de euros de Unicaja a Ausbanc a cambio de que ésta retirara la acusación contra Braulio Medel en el caso de los ERE.

Según han informado a Efe fuentes jurídicas, el fiscal Daniel Campos ha reclamado la citación como investigado de Gómez Boza, que era consejero de Unicaja cuando ésta era caja de ahorros y hace dos años pasó a ser patrono de su fundación bancaria; y de Lorenzo Díaz, dueño de la empresa de seguridad LPM, a la que supuestamente Manos Limpias quiso acudir para disfrazar como préstamo un cobro por retirar su acusación contra la infanta Cristina en el caso Nóos. Gómez Boza es también expresidente de la Unión de Consumidores de Andalucía.

La Policía apunta al patrono de la Fundación Unicaja en varios informes como la persona que avisó a Pineda de que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) le estaba investigando, según se desprende de los pinchazos telefónicos realizados. En concreto, de una conversación entre dos empleados de Ausbanc se extrae que a Pineda le dio el chivatazo una persona de Unicaja que acudió a un acto en Sevilla el 16 de marzo de 2016, un mes antes de la operación contra Ausbanc y Manos Limpias en la que fueron arrestados Pineda y el líder de Manos Limpias, Miguel Bernad, entre otros. Tras estudiar los asistentes a ese acto, la Policía concluye en un informe que la única persona de Unicaja allí presente era Gómez Boza, por lo que le considera el autor de la filtración.

Chantaje a Unicaja

En el momento del chivatazo, la Policía estaba investigando el supuesto chantaje realizado por el presidente de Ausbanc a Unicaja. El interlocutor de Luis Pineda en la entidad era Ángel Fernández Noriega, que ocupaba el cargo de director de la secretaría general. Éste declaró el pasado 11 de mayo en la Audiencia Nacional en calidad de investigado, acusado de haber acordado el pago de cerca de un millón de euros a Pineda, bajo la apariencia de contratos publicitarios, para conseguir que le fuera retirada la acusación particular al entonces presidente de Unicaja en el caso de los ERE. Acusado de un posible delito de administración desleal, Fernández Noriega salió de Unicaja el pasado mes de junio aprovechando el plan de prejubilaciones que puso en marcha la entidad.

El representante del ministerio público también ha reclamado la declaración como testigos de una serie de trabajadores de bancos como Santander, Mare Nostrum o Liberbank, que fueron supuestamente extorsionados por Ausbanc y Manos Limpias, así como del Grupo Volkswagen, contra el que Manos Limpias se querelló por sus emisiones.

De aceptar el juez estas citaciones, constituirían, en caso de que no aparezcan nuevas pruebas, la recta final antes de cerrar la instrucción del caso Manos Limpias-Ausbanc. En esta causa están imputadas una quincena de personas, que fueron detenidas el 15 de abril en la operación Nelson. De ellas, sólo Pineda y Bernad permanecen en prisión. Se les investiga por los delitos de extorsión, amenazas, pertenencia a organización criminal, estafa, administración desleal y fraude de las subvenciones.

Se les imputa haberse coordinado para extorsionar a bancos a los que pedían dinero e inserciones publicitarias a cambio de retirar acusaciones judiciales, entre ellas la de la infanta en Nóos.