Diario Sur

Ericsson prepara 48 despidos en Málaga tras recibir más de ocho millones en ayudas

  • El ERE que ha planteado la multinacional a nivel nacional afecta al 22% de la plantilla de su centro de I+D del Parque Tecnológico

Falta una semana para que termine el periodo de negociación con los sindicatos y Ericsson sigue sin moverse de los 48 despidos que quiere efectuar en Málaga (incluidos entre los 300 que ha previsto a nivel nacional). Esa cifra representa el 22% de la plantilla de su centro de I+D del Parque Tecnológico, que está formada por 220 trabajadores (a los que se suman otros 80 empleados de servicios subcontratados). Y es un recorte de empleo que se va a producir cuatro años después de que dicho centro recibiera de la Junta de Andalucía más de 8 millones de euros en ayudas a fondo perdido.

En efecto, en 2012 Optimi -empresa que fue absorbida en 2010 por Ericsson y que dio origen a su centro de I+D malagueño- fue beneficiaria de tres incentivos directos de la Agencia IDEA que sumaron 8,69 millones de euros para tres proyectos de implantación de la tecnología SON, que tiene el objetivo de optimizar el funcionamiento de redes de telecomunicaciones. Estos proyectos estaban ligados a la inversión de 39,5 millones por parte de la empresa y al objetivo de alcanzar 250 empleados en Málaga antes del fin de 2014.

Según denunció ayer Comisiones Obreras, estas ayudas estaban ligadas a un compromiso de mantener durante cinco años el empleo creado en el centro malagueño; compromiso que se romperá si se ejecuta el ERE. De hecho, según Fernando Rosado, miembro del comité de empresa de Ericsson en Málaga, la empresa ha reconocido en las reuniones con los sindicatos que tendrá que asumir una sanción de la Junta. Sin embargo, en el gobierno andaluz ayer no lo tenían tan claro. Un portavoz de la delegación provincial de Empleo, Ciencia y Empresa afirmó que a raíz del ERE se están «revisando» las condiciones de los incentivos que se concedieron a Ericsson, ya que no en todos los casos se incluyen cláusulas de creación o mantenimiento del empleo.

Negociación en curso

Lo que dice la Orden de incentivos es que el beneficiario «deberá mantener el empleo creado con el proyecto incentivado y/o el existente» por un período de 5 años si se trata de una gran empresa «cuando en la resolución de concesión así lo establezca». La Junta tendrá, pues, que aclarar este extremo. En cualquier caso, su portavoz aseguró que se exigirá a Ericsson «el cumplimiento de lo pactado». El plazo de negociación del ERE con los sindicatos terminará el próximo día 18 de noviembre. Para el 17 se ha convocado una jornada de huelga en todos sus centros de trabajo en España, que será precedida de una concentración de protesta el día 15. Los sindicatos centran sus argumentos contra estos despidos en la «falta de justificación», ya que la empresa no está en pérdidas (aunque lo cierto es que en el tercer trimestre sí ha registrado números rojos). «Simplemente no está logrando los beneficios que se había propuesto», critica el secretario provincial de Industria de CC OO, José Lozano, que señala que Ericsson ha ejecutado seis ERE en España desde 2002 y sin embargo su plantilla no se ha reducido, lo que demuestra que lo que está haciendo es sustituir a trabajadores caros por baratos. Este periódico intentó ayer recabar la versión de la compañía sin éxito.

En Málaga, además, se da la circunstancia de que en el centro de trabajo de Ericsson conviven empleados de plantilla con otros subcontratados y con investigadores de la Universidad de Málaga (que suman unas 80 personas). CC OO anunció ayer que va a denunciar ante la Inspección de Trabajo una presunta cesión ilegal de trabajadores, pues asegura que estos empleados externos realizan idénticas tareas que los de Ericsson y trabajan en las mismas instalaciones.