Diario Sur

El Ayuntamiento destina un funcionario a Onda Azul para fiscalizar las cuentas

Vanessa Martín Alloza
Vanessa Martín Alloza
  • La radiotelevisión municipal dejó sin empleo, pero sí con sueldo, al jefe administrativo y ahora está en su lugar de forma temporal el empleado público Ángel Miranda

El mundo supuraba ayer la resaca de la victoria de Donald Trump y en el Ayuntamiento no había un sólo rincón en el que no se hablase con cierto tono apocalíptico. En el PSOE no daban crédito, en IU estaban casi de duelo, y en Málaga Ahora, en modo irónico decían que al menos el magnate había sido honesto cuando hablaba de las barbaridades que iba a hacer. «Así ya no nos asustaremos cuando las haga», afirmaban en tono jocoso.

Sólo queda que el año que viene gane Marie Le Pen en Francia, decía un funcionario veterano con mucha retranca. «El tercer Brexit», añadía otro contertulio.

La oleada yankee invadía los córners de la Casona y era difícil sustraerse de la política internacional para centrarse en la municipal. Aún así salía a la palestra que los consejeros socialistas Francisco Conejo y Luis Guerrero irán hoy y mañana a realizar vistas de expedientes a la televisión municipal Onda Azul, tras expresar sus quejas por no haber accedido antes a informes que llevan pidiendo desde agosto.

Ángel Miranda. Fiscalización en Onda Azul

Cuentan los periodistas del ente municipal en los pasillos del Ayuntamiento que están intentando retomar la normalidad tras la polémica destapada por el PSOEsobre las facturas de su anterior gerente Fátima Salmón, y la apertura de un expediente al jefe administrativo, Alejandro Briales, por la compra de las cámaras y lentes que nunca llegaron, y que ha supuesto que mientras que se dirime esté sin empleo pero sí con sueldo, que se entiende que es una medida garantista. En su lugar lleva ya varias semanas trabajando un funcionario con muy buena reputación como es Ángel Miranda, el que fuera jefe del Servicio de Limpieza en el Ayuntamiento entre 2008 y 2011 y actualmente desarrolla su actividad en las instalaciones de Limasa como enlace entre la empresa y el Consistorio, supervisando la gestión económica. Eso es, precisamente, lo que ahora mismo está haciendo también en Onda Azul: mirar balances y cuentas y fiscalizar que todos los movimientos contables, contratos comerciales, etc, se ajustan a la legalidad. Días atrás se le vio en la Casona acompañando a la nueva gerente Vanessa Martín Alloza.

Los empleados la televisión municipal, que suelen estar en el Ayuntamiento en ruedas de prensa y cubriendo los plenos, hablaban la semana pasada de que están cansados de estar en la picota informativa y que lo único que quieren es trabajar en paz «porque todo el que esté en un medio de comunicación sabe que el curro es muchísimo», explicaban entre bambalinas. El portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá, ya les hizo llegar que les apoyaba al igual que la portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, y la edil de IU-Málaga para la Gente, Remedios Ramos, quienes han hecho lo propio con la gerente y su nueva andadura. Aunque sólo lleva siete meses, toda la polémica generada por la gestión anterior ha supuesto que parezca una eternidad.

Sólo queda por ver cómo queda el expediente disciplinario que se le abrió al jefe administrativo tras el demoledor informe de la Secretaría General sobre las irregularidades en la contratación de las cámaras y lentes por valor de unos 68.000 euros a la empresa Gain&Peak, de los que ya han recuperado 55.000, tras varios pagos efectuados por la misma, mientras que el asunto ha sido llevado también a los tribunales por la propia Onda Azul. Esta firma también se ha comprometido a devolver los 13.000 euros que restan antes de que acabe este mes. El expediente disciplinario a Briales se analizará en un consejo de administración antes de que finalice noviembre.

El único grupo municipal que no está satisfecho es el socialista, cuyo consejero Francisco Conejo se queja de la falta de transparencia de Onda Azul porque ha pedido informes, que aún no han llegado. La gerente Martín Alloza le responde por escrito que debido a que la suspensión de empleo del jefe de administración, la elaboración de la información requerida «supone prácticamente la paralización de la actividad y de la gestión administrativa de la empresa» al tiempo que explica que desde el área de la Presidencia se ha encargado a un funcionario (Ángel Miranda), para que colabore con la gerencia en «estas circunstancias extraordinarias». El PSOE podrá revisar hoy y mañana los gastos de gerencia, contratos de los empleados y procedimientos de contratación externos, entre otras muchas cuestiones.