Diario Sur

El Ayuntamiento busca una solución para las chabolas en los terrenos de Repsol

La basura se acumula al lado de las chabolas instaladas junto a la calle Bodegueros.
La basura se acumula al lado de las chabolas instaladas junto a la calle Bodegueros. / Fernando González
  • El Consistorio retirará la basura y los escombros acumulados en la zona y desbrozará la densa vegetación

La acumulación de basura y escombros que marcan la estampa de los terrenos de Repsol podría tener los días contados. El estado de abandono de la finca no es nuevo. De hecho, su aspecto apenas ha variado desde que los antiguos depósitos fueron desmantelados hace 15 años, salvo por algunas actuaciones puntuales de limpieza. Pero en vista de que cada vez son más las personas ‘sin techo’ que están levantando chabolas, el Ayuntamiento ha decidido intervenir para desbrozar la densa vegetación y, sobre todo, retirar los residuos acumulados. Eso sí, antes de entrar con las máquinas se buscará una solución para las familias que allí se ubican.

Así lo aseguró ayer a este periódico el concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, quien no se atrevió a ponerle fecha más allá de asegurar que se actuará «en cuanto sea posible porque hay que esperar hasta que termine la intervención social con estas personas». Lo que no se contempla es un desalojo forzoso.

Desde el Área de Derechos Sociales han sido varias las visitas a la zona en los últimos meses, especialmente en las decena de tiendas de campaña que han ido aflorando en la zona más próxima a la calle Bodegueros y que dan cobijo a una veintena de rumanos (todos adultos) cuyos roles están bastante definidos: las mujeres se dedican a pedir en los supermercados y los hombres, a recoger chatarra y muebles tirados junto a los contenedores, muchos de los cuales se acaban amontonando alrededor de sus improvisadas viviendas. En estas visitas, además de conocer su situación, se les ofrece la posibilidad de acudir al albergue municipal. En cualquier caso, más allá de estas chabolas más visibles hay otros asentamientos en la zona central de la finca, que permanecen semiocultos por la vegetación, entre los que hay algunas familias que recientemente fueron desalojadas de un piso que habían ocupado.

El adecentamiento de esta finca de 17 hectáreas es una constante reivindicación de los vecinos de la zona, que al margen de la estampa que les rodea se quejan de los problemas de salubridad generados por la acumulación de basura, como es la existencia de colonias de gatos y la presencia de ratas. Falta de higiene, y también de seguridad, como el incendio ocurrido hace un mes, que se saldó sin mayores consecuencias.