Diario Sur

Cuatro detenidos tras vender por 140.000 euros un cuadro falso que compraron en un rastro

  • Uno de los arrestados habría simulado ser el hijo de un diplomático para engatusar a la víctima, a la que hicieron creer que ganaría 10.000 euros

El negocio era redondo. Te ofrecemos por 140.000 euros una obra de arte que inmediatamente -sí, también tenemos al comprador, un tipo que vive en Torremolinos- vas a vender en 150.000 euros. Un beneficio de 10.000 euros en cuestión de horas, días a lo sumo. Pero todo era un engaño. Porque el propietario no era quien decía ser, y la obra no era tan valiosa como la pintaban. La Policía Nacional ha detenido a cuatro personas -tres en Granada y una en Torremolinos- acusadas de estafar 140.000 euros a otra con una falsificación del artista cubano Wifredo Lam, que supuestamente le vendieron como auténtica cuando, en realidad, la habían comprado en el rastro de Fuengirola por 1.000 euros, según reconoció uno de los arrestados a la policía.

La investigación comenzó el pasado mes de septiembre, cuando se recibió una denuncia de un vecino de Granada en la que comunicaba que su hermano había adquirido una obra del artista cubano por un valor de 140.000 euros y él tenía serias sospechas de que era falsa; para colmo, el denunciante había avalado a su hermano ante notario con una vivienda y un garaje por valor de 35.000 euros para la adquisición de la pintura. El supuesto autor, Wifredo Lam -Sagua la Grande (1902)-París (1982)-, está considerado el padre de la pintura mestiza que unía modernismo occidental y símbolos africanos o caribeños.

Sin embargo, los investigadores comprobaron que la obra -un óleo- era falsa, como sospechaba el denunciante, y comenzaron a hacer indagaciones para averiguar quién estaba detrás de la presunta estafa. Así fue como descubrieron que la víctima había sido engañada por un grupo de personas, una de las cuales se había hecho pasar por el hijo de un diplomático, quienes al parecer le indujeron a realizar una inversión segura en la que, como mínimo, podría obtener una ganancia de 10.000 euros. La operación consistía en adquirir el cuadro de Wifredo Lam por un precio de 140.000 euros y después venderlo a un comprador, residente en Torremolinos, muy interesado en adquirir el óleo y que realizaría un pago inmediato de al menos 150.000 euros.

Para obtener el dinero y poder realizar la transacción, el afectado llegó a involucrar a su socio y a su hermano, que le prestaron avales y dinero en efectivo. Finalmente, tras adquirir de la obra no logró ponerse en contacto con el supuesto comprador de Torremolinos, debido a que había perdido interés en la pintura.

Las pesquisas policiales revelaron que esa misma obra se había intentado vender a otra persona en Granada. Los intermediarios, que en aquella ocasión utilizaron de 'gancho' a un anticuario granadino que tiene antecedentes por hechos similares, le mostraron la obra en el interior del maletero de un vehículo, pero no se consumó la venta porque el comprador remitió fotografías del óleo al hijo del artista y este le indicó que era falsa.